Imagen de archivo de un avión antes de despegar. EFE/Jorge Gutiérrez

Un avión antes de despegar. Efetur/Jorge Gutiérrez

Problemas y reclamaciones

Hora y media en un avión de Wamos a 50 grados

Publicado por: B.Mapelli/EFETUR/PGM/EFE/ 30 de junio de 2015

Pasajeros de un vuelo Madrid-Cancún permanecieron hora y media dentro de un avión de la compañía Wamos Air debido a dos averías, soportando temperaturas de más de 50 grados. Ante casos como este, las aerolíneas deben "prestar asistencia a los pasajeros" con medidas como desviarles a una sala u ofrecerles alimentos, según los expertos.

El vuelo PLM1003 de la compañía Wamos Air que cubría la ruta Madrid-Cancún debía despegar, el pasado 29 de junio, a las 15.00 horas con 520 pasajeros. Una avería en un motor obligó a retrasar el embarque hasta pasadas las 16.00 horas, según explicó a Efe una pasajera.

Los hechos

Con el pasaje ya embarcado, el avión no pudo dirigirse a la pista de despegue porque el vehículo que lo remolcaba sufrió una avería, de manera que los pasajeros permanecieron hasta casi las 18.00 horas dentro del aparato "sin aire acondicionado, con una temperatura que alcanzó los 51 grados y sin explicaciones por parte de la tripulación". Así lo relató la pasajera, que detalló que entre los afectados había familias con niños y que algunos sufrieron mareos y crisis de ansiedad.

"Hay que tener en cuenta el tipo de avería que se ha producido, si la compañía ha realizado correctamente las labores de mantenimiento y si ha cumplido todos los protocolos de seguridad"

El socio director de Legal TravelJosé Ignacio Benavides, abogado especializado en Turismo y colaborador en El Consultorio de Efetur, señala que lo más importante es el modo en que los pasajeros fueron atendidos una vez ocurridos los hechos porque las aerolíneas "deben prestarles asistencia" y adoptar medidas como desviarles a una sala, ofrecerles alimentos o alojarles en un hotel.

Sin embargo, al no recibir ningún tipo de ayuda, varios de los viajeros llamaron a la Guardia Civil para que fuese a la aeronave y pidiese a la tripulación que diese una explicación y dejase salir a aquellos que lo deseasen.

Una portavoz de Wamos reconoció a Efe que una avería en el avión retrasó el embarque y, una vez solucionada, ocurrió otra incidencia con el vehículo que transportaba el aparato hacia la pista, que, según precisaron, es de Iberia. El abogado considera que lo prioritario es, en todo caso, "conocer cuáles han sido las causas del retraso" porque prima, nos dice, la seguridad de la aeronave frente a la puntualidad. "Hay que tener en cuenta el tipo de avería que se ha producido, si la compañía ha realizado correctamente las labores de mantenimiento y si ha cumplido todos los protocolos de seguridad".

Viajeros guardan cola para efectuar reclamaciones en un mostrador del aeropuerto de Madrid-Barajas, en una imagen de archivo. EFE/Manuel H de León.
Viajeros guardan cola para efectuar reclamaciones en un mostrador del aeropuerto de Madrid-Barajas, en una imagen de archivo. EFE/Manuel H de León.

Cuando estaban solucionado esta segunda incidencia, cuatro pasajeros exigieron salir del avión, por lo que la compañía hizo lo previsto en estos casos: dejar salir a todos los afectados para que estuviesen más tranquilos y buscar en la bodega las maletas de los cuatro pasajeros que se negaban a volar. Finalmente, el avión pudo despegar de Barajas sobre las 19.45 horas.

Reclamaciones

Los viajeros tienen derecho a presentar hojas de reclamaciones "exponiendo los hechos" y señalando debidamente el retraso del vuelo y las altas temperaturas alcanzadas durante la espera, según indica Benavides. Esas reclamaciones se destinan a Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y ésta, posteriormente, solicita a la compañía "su versión de los hechos". "Tras el análisis del caso, AESA impone una sanción a la aerolínea o puede establecer que se compense a los pasajeros con una indemnización", matiza el experto.

"Si es un caso de fuerza mayor, y no una negligencia, podrían ser exonerados o mitigados de responsabilidad"

Por último, explica Benavides, a los viajeros les queda presentar una reclamación en la agencia de viajes en la que adquirieron el billete y realizar una demanda en los juzgados.

Respecto a las indemnizaciones, éstas varían en función de los daños producidos a cada persona y, en todo caso, los pasajeros deben acreditar "los problemas ocasionados". El experto concluye: "Es fundamental atender a la causa de la avería, ya que si es una caso de fuerza mayor, y no una negligencia, podrían ser exonerados o mitigados de responsabilidad. Con una compensación sería suficiente".

Secciones : Turismo Viajero