El buque escuela Juan Sebastián Elcan. EFE/Román Ríos.

Un cuarto de res para los supervivientes de la primera circunnavegación

Publicado por: Efeagro/Isabel Laguna 5 de septiembre de 2022

Diez arrobas de vino, un cuarto de res, seis hogazas de pan y 51 maravedíes en melones fueron el primer socorro que recibieron los 18 marineros que, exhaustos y desnutridos, arribaron por sorpresa el 6 de septiembre de 1522 a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) tras dar por primera vez la vuelta al mundo.

De la llegada a Sanlúcar, tres años después de su partida, de la que aún hoy en día es considerada la mayor gesta náutica de la Historia, un hazaña de la humanidad que ha sido comparada al primer viaje a la Luna, se cumplen mañana 500 años.

Y para recordar esta histórica fecha, el rey Felipe VI presidirá mañana en aguas de Sanlúcar de Barrameda una parada naval que abrirá unos actos que concluirán el día 8 en Sevilla, adonde aquellos supervivientes, comandados por el marino vasco Juan Sebastián Elcano a bordo de la nao "Victoria", se dirigieron para dar por concluido el viaje.

Pero hace 500 años, la llegada de aquella maltrecha nao con 18 hombres casi moribundos fue una sorpresa. Nadie les esperaba ya.

La expedición, cinco naos españolas capitaneadas por el portugués Fernando de Magallanes con 234 hombres, había partido de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre, con el encargo del monarca español Carlos I, de abrir una ruta por el oeste rumbo a las preciadas Islas de las Especias (Molucas).

Casi un año después, en noviembre de 2020, antes de atravesar lo que quedaría bautizado como el Estrecho de Magallanes y después de una revuelta, la nao San Antonio abandonó la expedición y regresó a España. Dio entonces noticias de que había perdido de vista al resto de las naves, por lo que se extendió que habían desaparecido.

El buque-escuela español "Juan Sebastián Elcano". EFE/Giorgio Viera

"No la esperaban en absoluto", explica a EFE Guillermo Morán, subdirector del Archivo de Indias.

Cuando la "Victoria" llegó a Sanlúcar llevaba ya tiempo navegando tan dañada que sus ocupantes necesitaban achicar agua constantemente, cuenta el historiador Manuel J. Parodi, que no se imagina que contara con ningún medio para alertar de su llegada.

Uno de los documentos que custodia el Archivo de Indias refleja las cuentas de los gastos que ocasionó la llegada de aquella nao, con 18 hombres agotados y desnutridos.

Por ellas se sabe que el primero socorro que recibieron fue subir a bordo diez arrobas de vino, un cuarto de res (equivalente a unos 30 kilos de carne), seis hogazas de pan, y 51 maravedies de melones y que se pagó el sueldo a ocho hombres para que ayudaran en la maniobra de remolcar la nao, pues su tripulación no tenía fuerzas.

La "Victoria" apenas estuvo una jornada en Sanlúcar, porque al día siguiente fue remolcada por el río Guadalquivir, hasta Sevilla, donde concluía oficialmente su viaje.

Pero, nada más llegar a Sanlúcar, Elcano, a bordo del barco, escribió al ya emperador Carlos V una carta para contarle cuanto antes la noticia: "Hemos descubierto y dado la vuelta a la redondez del mundo".

"Llama la atención que no le cuenta los padecimientos, los peligros, ni el hambre que han pasado, sólo le cuenta la proeza", subraya a EFE la historiadora Enriqueta Vila.

"Se compara con el primer viaje a la Luna, ambas abrieron una nueva era en los viajes y comunicaciones. Pero creo que esta expedición fue mucho más difícil que el viaje espacial comandado por Armstrong. En este viaje estaba todo previsto, medido y controlado, la expedición de Magallanes y Elcano no. Leer a sus cronistas es impresionante, es imposible imaginarse hoy en día lo que vivieron en aquellos barcos".

A pesar de todo, se calcula que la expedición, financiada por la monarquía española y un comerciante de Burgos, resultó tan rentable que se quintuplicó la inversión, pues la nao traía sus bodegas llenas de clavo, un producto de lujo entonces por el que obtuvieron 6.680.551 maravedíes.

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