Fabricación de botellas de aceite de oliva de la marca Bertolli. Efeagro/Deoleo

Fabricación de botellas de aceite de oliva de la marca Bertolli. Efeagro/Deoleo

EMPRESAS DEOLEO

Deoleo espera cerrar 2022 en positivo con el empuje de mercados como EEUU

Publicado por: EFEAGRO/Belén Delgado 18 de diciembre de 2022

La aceitera Deoleo espera cerrar el año en positivo a pesar de las tensiones inflacionistas, gracias al empuje de mercados estratégicos como Estados Unidos, destaca el director comercial de la empresa a nivel global, Miguel Guzmán.

En una entrevista a Efeagro, Guzmán sostiene que, aunque no puede dar aún cifras, 2022 será un "buen año" para Deoleo teniendo en cuenta las dificultades por la guerra en Ucrania, la subida de los precios de la materia prima en origen y las tensiones inflacionistas y de la cadena logística.

Todos esos factores han obligado a la compañía a subir sus precios de venta, por lo que no descarta que la demanda se restrinja, aunque confía en que las marcas no sufran tanto, tal como ha ocurrido en momentos pasados de volatilidad.

Tiempos revueltos

"En España, con niveles de penetración del 80 %, vamos a sufrir un poco más de lo que podamos sufrir en Estados Unidos, con el 30 %", apunta Guzmán, que menciona, no obstante, la costumbre de los españoles de consumir más en casa en tiempos de crisis, concretamente aquellas marcas "que les dan confianza".

El director comercial de Deoleo, Miguel Guzmán. Efeagro/Deoleo
El director comercial de Deoleo, Miguel Guzmán. Efeagro/Deoleo

El directivo considera que, "de una forma natural, tienen que subir los precios para que la demanda se limite un poco y se llegue a la siguiente cosecha" porque, de lo contrario, "no habría aceite" para comprar, ante la previsión de que la producción de la presente campaña se reduzca drásticamente en España.

Deoleo, líder mundial en aceite de oliva con marcas como Carbonell, Bertolli y Carapelli, vende en 70 países y está dispuesto a seguir apoyando aquellos mercados donde haya una opción de valor para la categoría, como el caso de EEUU, considerado un pilar de crecimiento para los próximos años.

En ese país, donde está presente desde 2012 con Bertolli como su principal marca, su facturación ascendió en 2021 a más de 173 millones de euros, una cuarta parte de las ventas globales de la compañía.

Potencial de EEUU

"Ofrecemos a los consumidores americanos una alternativa saludable a las grasas que ellos utilizan normalmente en un país tremendamente dominado por las semillas, el girasol, la colza o la mantequilla", afirma Guzmán.

En su intento de fomentar allí la cultura mediterránea, el director comercial asegura que la pandemia contribuyó a la penetración del mercado de los aceites de oliva cuando la población, tan acostumbrada a la comida rápida, se vio forzada a comer en casa.

Desde 2019, el año anterior a la crisis del coronavirus, Deoleo ha ganado en Estados Unidos una cuota de 3,8 puntos en valor y de 4,2 puntos en volumen en la categoría de aceite de oliva.

Guzmán subraya que, desde entonces, han aportado un 35 % del crecimiento de la categoría en ese mercado, donde Deoleo tiene una cuota del 17 % en general y del 24 % en la parte de comercio electrónico.

Los consumidores estadounidenses de aceite de oliva se corresponden con personas "más exigentes" y a las que les gusta "cocinar, experimentar y encontrar en la cocina cierto placer", por eso hacia ellas van dirigidas las campañas de promoción, sobre todo a través de canales digitales más selectivos, asegura el responsable de la compañía.

Entre las novedades que han lanzado en ese país, Guzmán resalta el aceite de oliva para cocinar en caliente, que ha crecido un 54 % en el último año tras "romper la barrera" que había en torno a su uso, habitualmente asociado al aliño de pastas o ensaladas.

Además, Deoleo ha presentado junto a la Asociación Americana de Productores de Aceite de Oliva (Aoopa, por sus siglas en inglés) y la Asociación Norteamericana de Aceite de Oliva (Naooa) una petición ciudadana a la Administración de Alimentos y Fármacos de EEUU (FDA) para que adopte nuevos estándares del aceite de oliva con base científica para determinar su calidad.

Guzmán anima a todos los actores del sector a sumarse a esta iniciativa "en beneficio de la categoría" y de un bien cultural como es el aceite de oliva español, dejando atrás la "subjetividad" de las catas.