Vista del Mar Menor. Foto: Joaquín Zamora.

Vista del Mar Menor. Foto: Joaquín Zamora.

DESTINOS

Sol, naturaleza y cultura llaman al viajero desde Murcia

Publicado por: EFETUR 25 de marzo de 2014

Temperaturas muy agradables todo el año y la luz cálida del Mediterráneo. Así se vive en la Región de Murcia, un destino para disfrutar de playas infinitas, de unos días de relax y, para los más activos, de los deportes náuticos.

El mar Mediterráneo y el Mar Menor componen la Costa Cálida, donde se suceden las pequeñas calas en un litoral que se puede disfrutar sin aglomeraciones. Aquí, aún es posible encontrar el ambiente de los pequeños enclaves pesqueros tradicionales del Mediterráneo. Las playas, de arena dorada, son el lugar ideal para los que buscan la relajación propia del sol, el sonido de las olas y el ambiente tranquilo de las terrazas.

El Mar Menor es el lago salado más grande de Europa. En su entorno, de aguas poco profundas y templadas, se combinan los establecimientos hoteleros y centros turísticos con todas las comodidades, con parques y riberas salvajes. En este rincón, ideal para las vacaciones familiares, se puede caminar por los extensos paseos marítimos, ensimismarse con las puestas del sol o practicar deportes náuticos.

Deportes

Hasta 30 centros y escuelas esperan a los intrépidos viajeros en la Estación Náutica del Mar Menor-Cabo de Palos. Y es que el Mar Menor, debido a la tranquilidad de sus aguas y su escasa profundidad, es un lugar único para iniciarse en este tipo de actividades deportivas. La costa murciana también atesora grandes fondos submarinos, por eso es un lugar ideal para la práctica del buceo. En Cartagena, Águilas y Mazarrón se ofertan desde bautismos de buceo a inmersiones para los submarinistas más avanzados.

Los viajeros también pueden optar por disfrutar de la costa en espacios protegidos a través de las rutas por Calblanque y Cabo Cope, dos parques naturales vírgenes alejados de las concentraciones turísticas , con playas intactas, cuevas y calas.

Rincones encantados

La fuerza de la naturaleza ha trabajado para que en Murcia se hallen lugares tan especiales como las Erosiones de Bolnuevo, en Mazarrón, donde la rocas y el viento han construido una "ciudad" de formas encantadas. Otra excursión muy interesante es la visita a las Salinas y a los Arenales de San Pedro, desde donde se puede avistar una de las especies de aves más singulares: el flamenco.

Cerca de los destinos clásicos del sol, la cultura se abre paso en uno de los puertos del Mediterráneo más relevantes: Cartagena. Tiene 3.000 años de vida y ha sido escenario de hitos históricos, como la partida de Aníbal con su ejército en la campaña que le llevó hasta las puertas de Roma. Y una vez allí, hay que adentrarse en la cultura romana, que dejó huellas imborrables en la ciudad como el Augusteum, el Decumano, el barrio del Foro Romano y, cómo no, el Teatro Romano.

Siglos más tarde, Cartagena tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la Guerra Civil española y, ahora, se puede visitar el Fuerte de Navidad, la batería defensiva de Castillitos y las edificaciones modernistas.

Para conocer la riqueza sumergida de Murcia, no se pierda el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, con el famoso tesoro de las fragatas Nuestra Señora de las Mercedes, con 570.000 monedas de oro y plata de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Y por supuesto no se puede un viajero ir de Cartagena sin deleitar al estómago con especialidades como el "arroz en caldero"-plato típico de la zona-  o el "asiático", un café muy especial que incluye leche condensada, brandy, licor, canela, limón y café en grano.

Muchas son las razones, por tanto, para adentrarse en esta Región que concentra, en un pequeño territorio, todas las esencias del Mediterráneo.

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