Tuber melanosporum o trufa de invierno. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.

Tuber melanosporum o trufa de invierno. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.

TURISMO MICOLÓGICO

Escapadas micológicas en tiempo de setas

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI 2 de octubre de 2014

Con el otoño se inaugura uno de los momentos para esperados por los amantes de la cocina de calidad: la temporada de setas. Por ello, son muchos los lugares que calientan motores para el desarrollo de actividades que tienen la micología como eje central del turismo. Navarra, La Rioja, Ávila o Huesca son algunos de ellos.

¿Eres de los que espera impaciente la llegada del otoño para acudir a la cita con las setas? Si es así, continua leyendo porque te ofrecemos una selección de 4 citas micológicas distribuidas por la geografía española. Destinos que aúnan gastronomía con una enorme belleza paisajística. Descúbrelos.

Metauten (Navarra)

Navarra cuenta con numerosos espacios donde abundan las trufas, por lo que son muchos los que se acercan hasta aquí para conocer y adquirir este preciado producto. Cada año, la comunidad foral reúne a los amantes de la micología para conocer, de primera mano, los secretos de este peculiar alimento y disfrutar de actividades diversas como degustaciones, demostración de recogida de trufa, visitas guiadas o ferias, entre otras.

A 12 kilómetros de Estella-Lizarra, al abrigo de la Sierra de Lokiz, se alza el Museo de la Trufa, inaugurado en 2007, que se dedica a la divulgación de este producto gastronómico.

Este espacio del municipio de Metauten -pionero en España en su temática- tiene como objetivo principal dar a conocer a la trufa negra -Tuber melanosporum- que crece de forma natural en la zona, así como su historia, la cultura que se ha desarrollado en torno a ella, y sus valores naturales y gastronómicos.

Tuber Uncinatum. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.
Tuber Uncinatum. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.

El portavoz del Museo, Miguel Ángel Zugasti, señala a Efetur que desde este espacio se organizan “trufaexperiencias”, visitas para la "caza" de trufas. Esta actividad, que se desarrolla durante los meses de invierno y verano -temporada de la trufa-, consiste en una visita guiada al Museo, visionado de un documental sobre la recogida de trufa, recolección de trufas en plantaciones acompañados por expertos truficultores y perros adiestrados y degustación de productos trufados -destacan la tostada de aceite trufado, la trufa rallada y el huevo frito trufado-.

Para este otoño -nos dice- se ha organizado “la ruta de la truficultura que ofrece, además de la visita al Museo, un recorrido por las truferas silvestres y cultivadas que rodean el centro en las laderas de la Sierra de Lóquiz, y un almuerzo campero de salchichón trufado y vino Navarro". “Está dirigido tanto a grupos como a particulares”, concluye.

"Durante las visitas se pretende dar a conocer la trufa como producto gourmet y como alternativa de cultivo”

Durante las visitas se pretende dar a conocer la trufa “como producto gourmet y como alternativa de cultivo”. Se muestran -prosigue- las truferas silvestres y las plantaciones, se enseña cómo cazan los perros y también alguna receta con trufa en las degustaciones”. Asimismo, se pone a disposición de los visitantes un punto de venta de trufa fresca.

“Creemos que visitar el único centro de interpretación de la trufa que hay en España es una manera única, divertida y muy completa de adentrarse en el misterioso mundo de la trufa y de la truficultura, además de participar del duro trabajo de la recogida de trufa aprendiendo sus técnicas, siendo truficultor por un día y probando manjares trufados”, añade.

Tuber brumale. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.
Tuber brumale. Foto. Cedida por Museo de la Trufa.

En Estella “hay unas 200 clases de trufa” aunque las más interesantes como producto gastronómico son: la trufa de verano o tuber aestivum; en otoño trufa de Borgoña o tuber uncinatum y, en invierno, la trufa negra de dos clases: la tuber melanosporum -”la reina de las trufas”- y tuber brumale.

Por este Museo pasan cada año alrededor de 4.000 visitantes de todo el mundo, especialmente de España, Suecia, Holanda, Francia, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Brasil o, incluso, Japón, -desde donde vendrán tres escuelas de cocina el próximo mes de noviembre-.

La zona de Estella y alrededores es mucho más que micología, es "Ciudad del Camino", se puede llegar a ella como peregrino, tanto en bicicleta como a pie. Además, reúne un gran patrimonio cultural con reclamos como La Iglesia de San Pedro de la Rua; el Palacio de Justicia; la Iglesia del Santo Sepulcro; el Convento de Santo Domingo o la Basílica del Puy, entre otras cosas.

“Creemos que visitar el único centro de interpretación de la trufa que hay en España es una manera única de adentrarse en el misterioso mundo de la trufa"

Esta zona destaca también por su variada gastronomía donde despuntan las verduras y hortalizas; las alubias pochas, las alubias rojas; los pescados como la trucha a la navarra -frita y con jamón-, el bacalao al ajoarriero y el gorrín -cochinillo asado-.

¿Para dormir? Pensión San Andrés, situada en en el corazón de la ciudad, destaca por los soportales de arcos que tiene en la planta baja. Las habitaciones disponen de terraza con vistas a la plaza de Santiago. ¿Para comer? Disfruta de la comida tradicional y de temporada en el restaurante La Aljama, con especialidades como el revuelto de morcillas y piquillos, borraja con patata o alubias de Yerri con sus sacramentos.

Pradejón (La Rioja)

El municipio riojano de Pradejón, ubicado a orillas del río Ebro y a tan sólo 42 kilómetros de Logroño, se caracteriza por ser uno de los focos más importantes de todo el país en la producción del champiñón.

En esta localidad encontramos la empresa Fungiturismo, la primera empresa española especializada en visitas guiadas a cultivos de champiñón y setas. El co-fundador de la misma, Javier Honorato, indica a Efetur que lo novedosos de este tipo de turismo micológico, “es que las variedades que se muestran al público no son silvestres, sino cultivadas en bodegas”.

La visita de Fungiturismo -nos dice- se lleva a cabo en esta pequeña localidad de La Rioja Baja “que tiene el honor de ser el pueblo que más champiñón y setas cultiva de toda España, con unas 200 familias dedicadas a este cultivo”.

Champiñón. Foto. Cedida por Fungiturismo.
Champiñón. Foto. Cedida por Fungiturismo.

Con una duración de tres horas, la visita se divide en tres partes en las que se visita el Centro del Fungiturismo -Centro de Interpretación del Champiñón y Setas de La Rioja-, donde el turista adquiere todos los conocimientos teóricos sobre el Reino Fungi y sobre el cultivo de champiñón y setas.

Posteriormente, se visitan “unos cultivos de champiñón, donde se conocen las fases de cultivos, se les enseña a recolectarlo y lo prueban en crudo en la propia bodega”.

"Pradejón tiene el honor de ser el pueblo que más champiñón y setas cultiva de toda España"

Por último, durante la tercera hora, se visita “una bodega de setas, donde se conocen los cultivos de las tres variedades cultivadas en Pradejón: seta de ostra -Pleurotus ostreatus-; shiitake -Lentinula edodes-; y seta de cardo -Pleurotus eryngii-.

La visita -prosigue- “incluye la entrega gratuita de dos recetarios, uno con recetas a base de champiñón y otro a base de setas”. Además, los grupos que deseen, pueden tomar un menú degustación en Restaurante La Espora, especializado en la elaboración de platos a base de hongos cultivados”, concluye.

Champiñón. Foto, Cedida por Fungiturismo.
Champiñón. Foto, Cedida por Fungiturismo.

Desde que comenzaron las visitas en enero de 2014, “en torno a 1.000 visitantes” han disfrutado de la ruta de Fungiturismo, venidos de zonas como “Madrid, Barcelona, San Sebastián, Valencia, Cantabria, Bilbao o Zamora, entre otros”.

Honorato señala que, desde el año 2012, organizan -en el puente de mayo- la feria Fungitur, en honor al champiñón, las setas y el sector inmigrante ya que, como nos cuenta, “son la localidad con mayor índice de inmigración de La Rioja y una de las mayores del norte de España, porque conviven allí 14 nacionalidades distintas”. Durante la feria se organizan, entre otras cosas, rondas de pinchos a base de champiñón y setas, conciertos interculturales o showcooking con cocineros locales y regionales.

Para enriquecer la visita, se pueden descubrir los distintos atractivos turísticos que ofrece esta Comunidad Autónoma como el Barranco Perdido -un espacio de multiaventura lleno de dinosaurios, fósiles y numerosos peligros por salvar situado en Enciso-; el Museo de la Verdura de Calahorra; las Pozas Termales de Arnedillo o distintas bodegas donde degustar los vinos riojanos.

¿Para comer? Las Brasas de Baco, ubicado a 8 km de Pradejón, de estilo rustico, con capacidad para 100 comensales y un amplio jardín. Se caracteriza por elaborar comida tradicional, especialmente carnes y pescados a la brasa. ¿Para dormir? Pensión Chandro, un pequeño alojamiento que ofrece habitaciones completamente equipadas y con baño incluido.

Navarredonda de Gredos (Ávila)

El municipio de Navarredonda de Gredos, en la provincia de Ávila, al norte de la Sierra de Gredos, constituye uno de los grandes destinos para los amantes de la micología, debido a las características climáticas de la zona.

Durante los meses de octubre y noviembre, se celebrará el Curso de Iniciación a la Micología, organizado por el Parador de Turismo de Gredos. En él, se podrá disfrutar de conferencias, búsquedas guiadas y degustaciones, entre otras muchas cosas.

A lo largo de los cursos se pueden conocer las enormes posibilidades gastronómicas que ofrece este producto, aprender a distinguir entre las principales setas comestibles y las tóxicas y valorar el destacado papel que los hongos juegan en el mantenimiento del ecosistema.

La ubicación del Parador y el hecho de que las jornadas se celebren en la época en que se puede encontrar la mayor variedad de setas, hacen que estos cursos sean un buen comienzo para adentrarse en el apasionante mundo de la micología.

Recogida de setas. Foto. Cedida por Parador de Gredos.
Recogida de setas. Foto. Cedida por Parador de Gredos.

Las jornadas se desarrollarán en las instalaciones del Parador y en los bosques cercanos, en colaboración con la Sociedad Micológica Amagredos. Durante un día, los asistentes podrán disfrutar de conferencias y talleres prácticos de determinación de especies, realizar salidas guiadas al campo y participar en degustaciones de distintos platos elaborados con este producto, todo ello a un precio de 180 € por persona.

La directora del Parador de Gredos, Eva Legaza, detalla a Efetur que esta actividad, que se organiza desde el 2007, tiene muy buena acogida y reúne cada año a “amantes de la micología y la naturaleza”. “Esta actividad se disfruta mucho, muchos repiten todos los años porque buscar setas crea adicción, engancha”, afirma rotunda.

 “Muchos participantes repiten todos los años porque buscar setas crea adicción, engancha”

Entre las distintas variedades que se pueden encontrar por la zona -nos dice- destacan “los Boletus Edulis o los Níscalos” que se aprecian en el pinar de los alrededores del Parador, “un emplazamiento inmejorable”. Además, señala, durante el curso tienen las oportunidad de disfrutar de un “almuerzo micológico, con platos que, desde el inicio hasta postre, están elaborados a base de setas”, subraya.

Con esta iniciativa, Parador de Gredos, en colaboración con otras instituciones, fomenta el turismo en la zona a través de la organización de actividades culturales y gastronómicas. Legaza indica que entre las distintas actividades que se promueven destaca el Festival del Piorno en Flor, que se celebra en primavera, durante el cual se realizan concursos de decoración, tapas en amarillo o menús en amarillo, entre otras cosas.

Otras de las actividades más atractivas de la zona es “El Cielo Oscuro” ya que, “la zona constituye uno de los puntos donde mejor se ven las estrellas”. “Tenemos una capacidad de visión nocturna increíble y contamos con guías Starlight, se podría decir que es una visita guiada del cielo”, añade.

Asimismo, indica que los alrededores ofrecen una gran variedad de actividades deportivas y de ocio -todo vinculado a la naturaleza- como “avistamiento de aves, senderismo, bicileta de montaña o rutas a caballo”. “Tenemos de todo: nieve, montaña, ríos, naturaleza en estado puro, micología, gastronomía y jornadas de trashumancia, entre otras muchas cosas”, concluye.

¿Para dormir? Disfruta del Parador de Gredos, ubicado en plena sierra, de decoración rústica ofrece vistas panorámicas del Valle de Tormes, la Sierra de Piedrahita y Béjar, y el macizo de Gredos. ¿Para comer? Además del Parador, el Restaurante Garabatos, donde degustar platos elaborados al estilo tradicional castellano como judías del barco, patatas machaconas o carnes asadas en horno de leña.

Jaca (Huesca)

El municipio de Jaca, ubicado en plena naturaleza, se posiciona como uno de los focos micológicos del otoño con eventos como el V Congreso Pirenaico de Micología.

El presidente de la Asociación Micológica la Usonera, organizadora del evento, Joaquín Fernández, señala a Efetur que este congreso reúne a “la primera línea de los micólogos de España, los participantes son expertos en el tema”. "Casi todas las Comunidades Autónomas están representadas en estas jornadas", añade.

Durante el Congreso tendrán lugar distintas salidas al monte y excursiones por los alrededores de Jaca en distintos hábitats; un estudio y clasificación de las especies recolectadas así como distintas charlas y conferencias, entre otras cosas.

Caloscypha Fulgen. Foto. Cedida por la Asociación Micológica la Usonera.
Caloscypha Fulgen. Foto. Cedida por la Asociación Micológica la Usonera.

Fernández subraya que “las salidas se realizan a los distintos habitats de la zona, donde hay numerosas especies como pinos, robles o abetos. “Previamente -indica- conocemos el estado de los montes para asegurarnos de que hay especies de setas. Los participantes son “micólogos de alto nivel que van a recolectar setas para estudio, no para utilizarlas como producto gastronómico”. De entre las especies más destacadas de la zona -nos dice- cabe resaltar la abundancia de Níscalos, Boletus y Cantarelus.

"Este congreso reúne a la primera línea de los micólogos de España"

Además, paralelamente a este congreso, se desarrollarán las Jornadas Micológicas de Jaca, donde están previstas distintas actividades como salidas al monte para la recolección de setas; cursos de cocina, degustaciones de menús micológicos, caza de trufa con perros, exposiciones o charlas, entre otras cosas.

Más allá de la micología, la zona del Pirineo, por su orografía, ofrece multitud de alternativas de ocio para sus visitantes como una amplia variedad de excursiones, rutas y avistamiento de rapaces. Además, se puede practicar todo tipo de deportes de montaña como senderismo, escalada, barranquismo, bicicleta de montaña o vuelo sin motor. Asimismo, se puede visitar su patrimonio cultural con reclamos como la Ermita de la Victoria; el Ecomuseo de los Pirineos Jaca, la Ciudadela de Jaca o el Montasterio de Santa Cruz, entre otras cosas.

La zona ofrece una variada gastronomía, muy ligada a la cocina tradicional aragonesa, a base de productos de temporada. Destaca la repostería jaquesa, con productos como condes, lazos, corazones, patatas de Jaca o coronitas de Santa Orosia que pueden degustarse en cualquiera de las pastelerías de la ciudad. Abundan también los bares donde saborear una tapa y un vino.

¿Dónde comer? La tasca de Ana donde degustar especialidades como solomillo con salsa roquefort; brocheta de langostino y bacon o montadito de foie, castaña y salsa de oporto. ¿Para dormir? Hotel Barosse, en pleno pirineo aragonés.