Racimos de uva en un viñedo. Efeagro/Ginés Mena

Según el COPA-COGECA

Se necesitan más medidas para reducir el coste energético, según los productores de vino de la UE

Publicado por: Efeagro/Euractiv/Gerardo Fortuna y Laura Miraglia 10 de noviembre de 2022
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Tanto la seguridad alimentaria como la sostenibilidad medioambiental de las empresas agroalimentarias dependen de una bajada de los costes para los agricultores, sobre todo energéticos, según el presidente del grupo de trabajo sobre vino de la organización europea de agricultores COPA-COGECA, Luca Rigotti.

La guerra en Ucrania, la crisis energética y el aumento de los costes están afectando a los sectores productivos de toda Europa, y el sector del vino no es una excepción.

“Las emergencias que estamos atravesando han aumentado los costes de procesamiento de las bodegas y el coste de los materiales –vidrio, papel, empaques, etiquetas, corchos– que también han experimentado un período de dificultades en el abastecimiento”, ha explicado Rigotti, también presidente del Grupo Mezzacorona, una bodega cooperativa con sede en Piana Rotaliana, en la provincia autónoma italiana de Trento.

Según el Informe Anual de Valoritalia 2022, el valor del vino embotellado y las certificaciones van en aumento, a pesar de todo. Las ventas han crecido: Un 11% respecto a 2020 y un 12% respecto a 2019. En 2021, el vino embotellado con certificación alcanzó los 10.000 millones de euros, según el informe.

“El ejercicio que acabamos de cerrar -las bodegas suelen cerrar a mediados de año,-alrededor de junio o julio- fue interesante”, ha dicho Rigotti, “tanto en términos de ventas como de exportaciones. Así que digamos que todavía mantenemos nuestras posiciones”.

“El futuro, sin embargo, nos tiene bastante preocupados por estos costes, que ya no son controlables, y por la caída del poder adquisitivo de las familias, que se está convirtiendo en un problema. El vino no es una necesidad básica y estamos en un momento difícil, no solo para el sector agrícola sino para toda la economía”, ha agregado.

2022, el año más seco

Este año, el sector agroalimentario ha sufrido la sequía más grave jamás registrada, según el Instituto de Ciencias Atmosféricas y climáticas del Consejo Nacional de Investigación de Italia (Isac-Cnr).

El clima cálido y seco dificultó encontrar agua para riego en algunas áreas, aunque la producción no se vio afectada: “En los años secos siempre tienes buenas cosechas”, dijo Rigotti.

Los retos más importantes, según el productor vinícola, son los que están por venir.

Ruta del vino de Rueda. Foto. Miguel Ángel Muñoz Romero
Ruta del vino de Rueda. Efeagro/Miguel Ángel Muñoz Romero

“La inseguridad geopolítica no es solo económica”, dijo Rigotti, “sino que es una inseguridad de factores que pesan mucho más, que afectan a la seguridad de las personas, incluso de aquellas que se encuentran relativamente alejadas de la zona de conflicto pero que constantemente experimentan dudas y perplejidades relacionadas con ello"

“Tenemos que prepararnos como empresas y trabajar para reducir los precios de la energía. Sé que no será fácil, pero tenemos que ir por ese camino, necesitamos tener más dotaciones para cumplir con este objetivo porque la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental y social dependen de que se reduzcan los costes”.

Al enfatizar lo crucial que es el sector del vino a nivel europeo, Rigotti ha dicho que la estabilidad económica es necesaria para avanzar hacia “una agricultura y viticultura más virtuosa, respetuosa con el medio ambiente y con la tierra”.

En su plan de 300.000 millones de euros para aumentar el ahorro de energía, denominado REPowerEU, la Comisión Europea (CE) permitió a los Estados miembros transferir voluntariamente a la Recuperación y al Fondo de Resiliencia una parte de los fondos de varios instrumentos de la UE, como la Política de Cohesión y la Política Agrícola Común (PAC),
Sin embargo, esta flexibilidad en el uso de los fondos de la PAC no ha sido bien recibida por los agricultores, quienes han resaltado que el uso de los fondos de los planes estratégicos nacionales de la PAC solo puede ser aceptable si las inversiones de REPowerEU provienen de la comunidad agrícola.

Propuestas sobre pesticidas y nuevas técnicas genómicas

 

Respecto a la propuesta de junio de la Comisión Europea para reducir el uso de pesticidas en un 50% para 2030, Rigotti se ha hecho eco de la preocupación de varios Estados miembros de la UE, que han pedido una nueva evaluación de impacto y han expresado sus preocupaciones sobre la seguridad alimentaria.

“La propuesta ha sido criticada por impracticable”, dijo.

“Solo puedo hablar del mundo del vino y debemos continuar por el camino iniciado hace años en nuestro sector, que pasa por la ética laboral, el respeto por el medio ambiente y por las personas. Queremos ser protagonistas en este camino, pero hay que compartirlo y calcularlo con estudios de impacto”.

La CE debe presentar también una evaluación de impacto para las nuevas técnicas genómicas (NGT) en marzo del próximo año. El término NGT o nuevas técnicas de mejoramiento vegetal  describe una serie de métodos científicos utilizados para alterar genomas con el objetivo de modificar genéticamente ciertos rasgos en las plantas, como la tolerancia a la sequía.

Si bien Rigotti ha valorado los beneficios de sostenibilidad de las técnicas de edición del genoma, ha agregado que el objetivo no debería ser crear nuevas variedades de vid. “Hay que hacer que las que ya existen sean resistentes y tolerantes porque el vino es un mercado tradicional y las variedades son las mismas desde hace años”, agregó.

El porcentaje de superficie que dejará de dedicarse a la viticultura en determinadas regiones en los próximos años será considerable.

“Si queremos transitar por caminos virtuosos compartidos, en los que el sector vitivinícola esté presente, tenemos que sentarnos a planificar juntos, para llegar a resultados que mejoren cada año”.

“Sin embargo, necesitamos tiempos, formas y situaciones adecuadas, porque de lo contrario, pondremos en peligro aún más a un sector que ya está en crisis”, concluyó.

“Si los productos europeos no rinden lo suficiente para satisfacer la demanda, nos veremos obligados a abrir nuestro mercado a productos no europeos, lo que sería inaceptable. Hay que tomar un camino que sea realmente viable y que solucione el problema”, según Rigotti.