Efetur os acompaña, de la mano de BungalowsClub, en un recorrido por algunas de las cabañas más sorprendentes de nuestro país: alojamientos integrados en la naturaleza en los que vivir originales experiencias con la intimidad como única compañía.
Bungalows Bañares -Santo Domingo de la Calzada, La Rioja-
La primera de nuestras propuestas es perfecta para los amantes del enoturismo. En la localidad riojana de Santo Domingo de la Calzada existe la oportunidad de dormir en el interior de una barrica en la que no falta detalle. Son los Bungalows Bañares, que invitan a disfrutar de esta original experiencia en un entorno con alicientes naturales y culturales en forma de valles, sierras, cañones, pastos verdes, viñedos, historia y mucho patrimonio. Sin olvidar, evidentemente, que se trata de «tierra del vino», por lo que se incorporan a su oferta turística visitas a bodegas, catas, maridajes, cursos gourmet o paseos en globo sobre los viñedos.
Cabañas Zuhait Etxeak -Zeanuri, Vizcaya-
En la localidad vizcaína de Zeanuri, los viajeros pueden dormir al amparo de un carro zíngaro -medio de transporte propio del pueblo gitano- o en una cabaña que logra camuflarse en la naturaleza. Bajo la denominación de Cabañas Zuhait Etxeak, los alojamientos se integran entre el follaje y las ramas de los árboles. Las cabañas, con nombres de pájaros, son todas diferentes. ¿Lo mejor? La sensación de paz que solo se ve alterada por el canto de los pájaros y el murmullo del bosque en el que se ubica.

Los Chozos de la Dehesa -La Roca de la Sierra, Badajoz-
En la Roca de la Sierra, en Badajoz, se puede practicar el avistamiento de aves desde un original alojamiento. En el corazón de la dehesa de Extremadura, Los Chozos de la Dehesa permiten el turismo ornitológico desde una cabaña pacense de forma circular, que incluye una o dos habitaciones, cocina completa y chimenea.
Este rincón extremeño es reconocido por los amantes de la ornitología por la riqueza de aves que allí habitan. Destaca la gran presencia de águilas imperiales, buitres negros -“el ave de mayor tamaño de toda la Península Ibérica»-, las cigüeñas negras, o las más de ochenta mil grullas que cada invierno llegan en bandadas de hasta 400 individuos.
Cabañas en los Árboles de Extremadura -Villasbuenas de Gata, Cáceres-
Ver el mundo desde las copas de los árboles. Esa es la apuesta de las Cabañas en los Árboles de Extremadura, tres bungalows construidos sobre robles que regalan espectaculares vistas al pantano, el huerto, la granja, los caballos y los frutales ecológicos de la zona. Desde luego, la intimidad está garantizada.

Bungalows Valle Enmedio -Peguerinos, Ávila-
Una intimidad que también puede lograrse en los Bungalows Valle Enmedio, en Peguerinos (Ávila), que sugieren olvidarse del mundo entre montañas. Cabañas de madera entre ríos, arroyos, cascadas, presas, extensas praderas cubiertas por un manto verde y numerosos pinos silvestres dejan un paisaje de cuento en el que se abre paso esta original alternativa hotelera que ofrece, además, bar-restaurante, parque infantil, zona de recreo, piscina y pistas deportivas.
Bungalows Naturistas El Portus -Murcia-
Practicar el naturismo en armonía con la naturaleza es la oferta de los Bungalows Naturistas El Portus, en Murcia, que permiten al viajero la práctica del desnudo integral durante su estancia. La propuesta incluye instalaciones deportivas, piscina -climatizada en invierno-, restaurante, bar, playa, gimnasio y una spa con una amplia carta de masajes y tratamientos de belleza.
También incluye programas de animación y actividades como senderismo, escalada, buceo, kayak o clases de yoga.

Mirador de Cabañeros -Ciudad Real-
Terminamos en el Parque Nacional de Cabañeros, entre las provincias de Ciudad Real y Toledo, una joya natural con gran diversidad de fauna como el ciervo, el corzo o el jabalí, y variedades botánicas como los bosques de galería, trampales, bohonales o reductos de bosques atlánticos. Y se cuela en esta estampa el Mirador de Cabañeros, un alojamientos integrado en un jardín botánico con vistas al Parque, que además cuenta con una piscina cubierta de agua salada.
Durante el día se puede visitar el parque en 4×4 y descubrir el placer del turismo fotográfico captando las distintas especies o las panorámicas de la zona de la Raña de Cabañeros.









