Teatro Romano de Cartagena. Foto:Joaquín Zamora.

Teatro Romano de Cartagena. Foto: Joaquín Zamora.

OCIO

Cartagena, el puerto milenario del Mediterráneo

Publicado por: agro 22 de abril de 2015 Fuente: EFETUR / L.R.S.

Una ciudad asomada al mar que ha marcado su historia. Así es Cartagena, uno de los puertos más importantes bañados por el Mare Nostrum que pone al servicio del viajero historia, modernidad y cultura.

Fueron los romanos quieren pusieron a esta ciudad en el mapa, hace ya más de dos milenios. Su particular disposición geográfica la convirtió en uno de los puertos más destacados del Imperio. Y aún hoy, el patrimonio asociado a esta cultura sigue siendo uno de los principales activos turísticos de la urbe. Es desde entonces Cartagena una ciudad de tesoros, tal como reza su lema turístico, unos tesoros a veces excavados en la tierra,  otras sumergidos bajo el mar y otras al aire libre.

Uno de sus más preciados tesoros es  su Teatro Romano, con capacidad para 6.000 espectadores, que data del siglo I antes de Cristo. Para conocer todos detalles una buena opción es visitar el museo sobre este monumento diseñado por Rafael Moneo. Para seguir buceando en la historia de Carthago Nova, el viajero debe adentrarse en elBarrio del Foro Romano, en el que se puede apreciar un complejo termal del siglo I d.C. y un edificio destinado a celebrar banquetes de carácter religioso. El yacimiento se puede visitar mientras avanzan las escavaciones de este espacio con casi 4.000 metros cuadrados de superficie que conforma el parque arqueológico urbano más grande de España. No se puede imaginar la vida de la ciudad romana sin el Augusteum, en la calle Caballero de hoy, donde se situaba el antiguo Foro, el centro político, económico y religioso. Quedan también a la vista espacios más privados de la ciudad, como el de la casa Fortuna, una “domus” clásica de una familia acomodada que se descubrió en el año 2000.

Un salto en la historia

Cartagena es de esas ciudades en la que con solo avanzar unos pasos se puede dar un salto de siglos. Y es que en el Casco Histórico de la ciudad lucen una serie de edificios modernistas reunidos en una ruta que incluye la estación de Ferrocarril, la Casa Aguirre -que acoge el Museo Regional de Arte Moderno-, la casa Maestre -inspirada en Gaudí-, el Casino, el Gran Hotel o el Palacio Consistorial. Algo más alejado del casco, en la entrada de la ciudad, se puede conocer uno de los escasos yacimientos púnicos de la Península Ibérica, la Muralla Púnica que se levantó en siglo III a. C.

De cara al mar

Mirando al mar se encuentra otro de los ejes patrimoniales de la ciudad, con laarquitectura defensiva como protagonista en edificios como el fuerte de Navidad, al que se accede en barco turístico, o la batería de Castillitos y la torre de Santa Elena en el Cabo Tiñoso, en la zona occidental de la costa de Cartagena. Un ejemplo claro de los sistemas diseñados en el siglo XVIII para controlar los accesos y defender la ciudad de los ataques externos. Ya en el siglo XX, Cartagena fue una de las ciudades más castigadas por la aviación franquista. Recordar este episodio triste de la historia reciente es posible en el Refugio de la Guerra Civil, que muestra la construcción de estas galerías, los problemas de abastecimiento, la educación o el ocio durante la contienda. Pero muchos de los testigos de las guerras están bajo el agua, aunque esto no significa que se hayan olvidado.

Tesoro de Nuestra Señora de las Mercedes. Foto. Ayuntamiento de Cartagena.

Tesoro de Nuestra Señora de las Mercedes. Foto. Ayuntamiento de Cartagena.

En el Museo de Arqueología Subacuática (Arqua) pueden apreciarse los restos de las embarcaciones de Mazarrón y los conjuntos procedentes de los pecios romanos de la Isla de Escombreras. Una parada obligada en otro tesoro, el de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, con medio millón de monedas de oro y plata que España consiguió recuperar tras vencer en los tribunales a la empresa Odissey. Para saber cómo ha evolucionado la ingeniería naval hay que pasar por el museo Naval, con un espacio dedicado a Isaac Peral, el inventor cartaganero que diseñó el primer submarino capaz de lanzar torpedos marcando un hito en el ingeniería.

Refugio de la Guerra Civil. Foto: Cedida por el Ayuntamiento de Cartagena.

Refugio de la Guerra Civil. Foto: Cedida por el Ayuntamiento de Cartagena.

La Cartagena del siglo XXI

La ciudad de Cartagena, lejos de quedarse anclada en su gloriosos pasado, ha rejuvenecido con una apuesta que agradará, y mucho, a los amantes de la arquitectura contemporánea. Precisamente, el acceso al Refugio de la Guerra Civil se hace a través de un ascensor panorámico turístico de 45 metros de altura. El auditorio Batel es otro de los espacios arquitectónicos más vanguardistas, con un diseño con referencias a la tradición marinera de la urbe. Así, la vista exterior, de líneas rectas, simula los contenedores de los barcos apilados en el muelle cercano. Y para aquellos para los que unas vacaciones son sinónimo de sol y playa, a escasa media hora de camino se encuentra la Manga del Mar Menor, uno de los epicentros turísticos de ocio y relax, con aguas templadas y la luz del Mediterráneo. En la costa hay rincones salvajes únicos, como el Parque Natural de Calblanque y muchas posibilidades para los deportistas que quieren desafiar a su adrenalina sobre las olas o bajo el agua. Y es que uno de los mejores parajes para los amantes del buceo es la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, con casi 1.900 hectáreas y praderas oceánicas en un excelente estado de conservación. Según la Fundación Cousteau, es el mejor lugar del Mediterráneo para la práctica del submarinismo por la rica biodiversidad de sus poblaciones de flora y fauna y la espectacularidad de los restos de naufragios como los del Sirio, el Minerva y el Nord America.

Un toque de cultura

La ciudad de Cartagena acoge varias citas culturales que pueden ser una buena opción para visitar esta ciudad. Es el caso del Festival Internacional La Mar de Músicas. Este año, con Chile como país invitado, se celebra del 17 al 25 de julio. Ya se conoce el nombre de algunos artistas de este país andino y, en algo más de un mes, se presentará el cartel definitivo. El 16 de mayo volverá la Noche de los Museos, con actividades nocturnas en estos espacios con el fin de acercarlos a los usuarios. Cartagena trabaja intensamente para fomentar la lectura entre los jóvenes; una de su apuesta más destacada es el Premio Mandarache, un galardón pensado para fomentar la lectura entre los jóvenes de 12 a 30 que consiguió en 2014 el Premio Nacional al Fomento de la Lectura por el Ministerio de Cultura. El Festival Internacional de Jazz llegará en el otoño con toda la emoción de este género.

Ingredientes para hacer un caldero. Foto: cedida por el Ayuntamiento de Cartagena.

Ingredientes para hacer un caldero. Foto: cedida por el Ayuntamiento de Cartagena.

Y  mucho sabor

La gastronomía de esta ciudad está también marcada, cómo no, por el mar. Por eso, los mejores secretos para el paladar son platos tan sabrosos como sencillos, sin artificios.Pescados como la dorada, el mero, el dentón o el mujol a la brasa, a la sal o asados. Y, cómo no, los salazones y el arroz caldero, un plato típico de pescadores que lleva a la mesa todo el sabor del mar. Los amantes del buen comer tienen varias fechas marcadas en el calendario para visitar Cartagena, como la ruta de la tapa o Cartagena sabor, un encuentro en torno a la gastronomía que se celebra en mayo. Otro clásico de la ciudad son los “asiáticos”, una bebida que contiene café, leche condesada, coñac, unas gotas de Licor 43, uno par de granos de café, corteza de limón y canela. En la mesa, en la arquitectura, en la historia y en la calidez de sus gentes… el Mediterráneo se vive y se respira en todo su esplendor en el puerto de Cartagena, una ciudad donde se pueden descubrir muchos tesoros.

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