Panorámica de una de las habitaciones del Hotel Kaštel (Croacia). Foto: Hotel Kaštel

Panorámica de una de las habitaciones del Hotel Kaštel (Croacia). Foto: Hotel Kaštel

HOTELES EXCLUSIVOS

Placeres terrenales a las puertas del paraíso croata

Publicado por: Alberto Matos/Efetur 14 de enero de 2016

Paisajes de cuento, habitaciones de ensueño, instalaciones de lujo y auténtica gastronomía local. Todo eso y mucho más te espera en el Hotel Kaštel, una joya medieval en la península croata de Istria.

Un entorno de fábula impregnado de los placeres más actuales. Esa es, en resumen, la carta de presentación del Hotel Kaštel, un palacio del siglo XVII que entierra sus cimientos en las entrañas de la cima de la imponente colina sobre la que se desliza Motovun, probablemente la villa medieval con más encanto de toda la península croata de Istria.

Reconvertido en hospedería de lujo en los años sesenta del pasado siglo, hoy luce esplendoroso con sus 33 habitaciones, dotadas todas ellas de televisión LCD por satélite, teléfono, wifi, calefacción central y baño privado.

El Hotel Kaštel corona la colina sobre la que se asienta la villa croata de Motovun. Foto: Hotel Kaštel
El Hotel Kaštel corona la colina sobre la que se asienta la villa croata de Motovun. Foto: Hotel Kaštel 

 

En su interior, casi todas presumen de una genuina ornamentación de estuco remozada, mientras que la vista a través de sus ventanas, terrazas y balcones ofrece una estampa con claras reminiscencias toscanas.

La panorámica dependerá en cada casa de la orientación de las estancias. Así, las que se asoman al pueblo, regalan al visitante la sobrecogedora visión pétrea de su plaza veneciana, sus murallas antaño inexpugnables y sus serpenteantes callejuelas empedradas.

Muy diferente es la perspectiva que ofrecen las otras que dirigen la mirada a la campiña, que  vertebrada en torno al valle que forma el río Mirna y engalanada con la policromía de sus viñedos se descubre gracias a la magia de las brumas matinales que, entre la abundante vegetación, se deshacen en jirones a medida que avanza el día.

Decidirse por una u otra habitación será siempre una tarea complicada, a menos que contratemos uno de los dos apartamentos habilitados en un anexo que, apenas a 20 metros del hotel, permite una óptica equilibrada de paisajes urbanos y rurales.

Mucho más que una bella estampa

El Hotel Kaštel no solo recrea la vista de sus huéspedes. Con descender hasta su planta inferior, el resto de sus sentidos se exponen al surtido de estímulos de su centro wellness y spa. De eso se encargan las esencias extraídas de diversas hierbas aromáticas autóctonas de Istria, que conjugan sus propiedades con las de la energía positiva que irradian los conocidos como “surcos de dragón”, una intersección de meridianos que, según algunos expertos, se produce justo en el subsuelo de Motovun.

Masaje en el Hotel Kaštel (Croacia). Foto: Hotel Kaštel
Masaje en el Hotel Kaštel (Croacia). Foto: Hotel Kaštel

Las instalaciones -una piscina cubierta, duchas de hidromasaje, saunas seca y húmeda, sala de cromoterapia y cabina de masajes, entre otros servicios- se reparten sobre una superficie de 430 metros cuadrados, que en algunos puntos dan acceso a un jardín exterior donde relajarse cuando la climatología lo permite.

También en la planta baja, el sentido del gusto recibe su recompensa a través de los platos que salen de la cocina de Palladio, el restaurante con el que el hotel rinde tributo a la tradición culinaria istriana. Entre sus propuestas nunca faltan las trufas, recogidas mismamente en las profundidades de los bosques que rodean Motovun; el jamón y la ternera de Istria o los vinos tintos y blancos, elaborados respectivamente con las variedades de uva autóctonas Malvasía y Teran.

Secciones : Hoteles Turismo
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