La Comisión aprobó el 23 de marzo el Reglamento de Ejecución 2022/470 por el que se concedían ayudas a dicho almacenamiento privado de carne de porcino ante la difícil situación de mercado por la ralentización de las exportaciones a China, la propagación de la peste porcina africana en la UE y las restricciones por la covid-19.
Se trata de la tercera cifra más abultada tras la de Países Bajos (12.512 toneladas) y Dinamarca (9.935 toneladas), según el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
Alemania ocupa el cuarto lugar en peticiones, con 7.380 toneladas, seguida de Polonia (5.200) y Francia (1.246).
De las solicitudes europeas -47.541 toneladas en total-, 29.300 corresponden a jamones deshuesados; 6.908 a panceta deshuesada, 3.067 a jamones, 3.353 a centros deshuesados; 2.122 a tocino; 1.540 a panceta; 580 a chuleteros; 400 a medias canales; 172 a paletas y 100 toneladas a partes delanteras.

De las 7.724 toneladas correspondientes a España desde que se inició el periodo para presentar solicitudes de ayuda el pasado 25 de marzo, 4.491 corresponden a jamones deshuesados, 1.583 a panceta deshuesada, 600 a centros deshuesados, 400 a medias canales, 310 a tocino, 260 a jamones, 60 a panceta y 20 a paletas.
Tanto en España como en el conjunto de los países comunitarios el periodo de almacenamiento más corto, el de 60 días, ha sido el más solicitado, frente al de 90, 120 y 150 días.








