En comparación, la empresa, que opera 2.177 restaurantes bajo marcas franquiciadas como KFC, Starbucks, Pizza Hut y Burger King, obtuvo en el mismo periodo del año anterior un beneficio de 26,7 millones y cerró 2023 con 50,9 millones de beneficio.
La compañía ha explicado que el resultado negativo de los seis primeros meses del año se ha debido a un deterioro de valor y al incremento de los costes de financiación derivado de las mayores tasas de interés.
El grupo, que también opera marcas propias como La Tagliatella, Sushi Shop, Blue Frog y Bacoa, ha consignado en su informe unas ventas por 1.231,5 millones de euros entre enero y junio de este año, lo que supone un crecimiento del 5,3 % con respecto al mismo periodo del 2023.

El informe no facilita el resultado consolidado neto del periodo en el mercado español, donde la compañía opera un total de 359 restaurantes y ha registrado un importe neto de la cifra de negocios de 176 millones de euros, un 10,6 % más que en el mismo periodo del año anterior.
El ebitda generado durante el primer semestre del año ha ascendido a 193,9 millones, un crecimiento del 12,7 % con respecto al mismo periodo de 2023.
La deuda financiera neta se ha situado en 476,5 millones, a pesar de un repunte significativo de las inversiones del grupo, que aumentaron un 61,9 % intertrimestral, hasta 47,1 millones de euros, en el segundo trimestre del año, y un 38,5 % interanual.









