GANADERÍA INNOVACIÓN

Un vigilante de precisión para detectar cualquier cuerpo extraño en los alimentos

Enlace copiado
La tecnología sigue dando pasos para avanzar como aliada de la seguridad alimentaria y en España se ha gestado uno de los últimos avances que permite a la industria escanear con alta precisión un alimento durante su fabricación para que ningún cuerpo extraño se cuele y llegue al consumidor final.

No es baladí, porque esos cuerpos extraños pueden ser minúsculas piedras, metales u otros objetos y aunque hasta ahora había máquinas de precisión que se encargan de esto, la nueva herramienta, denominada Deep Detection, mejora las anteriores, según indica a Efeagro el CEO de la compañía David Ciudad.
Es uno de los últimos proyectos que ha destacado la aceleradora de empresas Porcinnova por las posibilidades que ofrece esta tecnología al sector cárnico y, en concreto, al del cerdo.
También a toda la industria alimentaria en general que tendrá más fácil señalar esos alimentos a desechar por la presencia de elementos extraños.
De hecho, en pruebas, Deep Detection ha conseguido detectar agujas de diámetros de 0,4-0,5 milímetros en las piezas de la cabezada de lomo mientras que las existentes hasta ahora captan objetos de 2-3 mm, recuerda Ciudad.

Deep Detection,. Efeagro/Cedida

Además, hace este escaneo a velocidad de proceso industrial y una de sus principales novedades es que al mismo tiempo que detecta esos cuerpos extraños analiza otros parámetros diferentes, como puede ser la cantidad de grasa y de sal que tiene una carne.
«Con esta tecnología se detectan más cosas y en una sola vez», incide Ciudad quien ya avanza que la herramienta seguramente se adapte en el futuro para conocer el grado de maduración de las frutas.
Es una cámara de conteo de fotones multiespectral por rayos X que lo ve «todo, ya sea un yogur, un kilo de carne o una lasaña», remarca.
En los próximos meses tienen pensado cerrar acuerdos comerciales con varias empresas internacionales para que empiecen a usarlo en 2023.

Tienen además la patente otorgada en Estados Unidos, en la Unión Europea, Japón y China y ahora van a abrir una ronda de financiación de 2,5 millones de euros.
La aceleradora de empresas Porcinnova también ha destacado la innovación que supone el robot OX Disair Advance para la desinfección de superficies y ambientes vía aérea en las granjas y en otras instalaciones como las de la industria cárnica.

UN ROBOT DESINFECTANTE
La responsable del departamento de I+D de la empresa OX-CTA, María Somolinos, señala a Efeagro que este robot es capaz de «mapear» la estancia con sensores de última generación, generar un informe digital y, en base él, el usuario programa hacia qué zonas quiere se desplace para desinfectar.
En esas zonas, el robot esparcirá el producto en forma de niebla, siendo una de las grandes innovaciones que la cantidad de desinfectante que necesita es «muy reducida, unas 500 veces inferior» a otras tecnologías similares.

El robot OX-Disair Advance. Efeagro/Cedido OX-CTA

Además han conseguido que el producto químico sea biodegradable y que elimine de forma eficaz bacterias, virus, hongos e incluso esporas.
Esa menor necesidad de producto ha sido posible gracias a que el robot es capaz de esparcir desinfectante en gotas de 5 micras, algo que está siendo «bien recibido» porque «toda la legislación europea busca reducir los productos químicos».
Todas las validaciones de este robot están hechas y ya está a la venta en el mercado, según detalla.

UNA ETIQUETA QUE CAMBIA DE COLOR
La que aún no está a la venta pero muy avanzada es la tecnología Smart packaging de la compañía Color Sensing que permitirá reducir el desperdicio alimentario, relevante ahora que en España hay nueva legislación al respecto.
La CEO y cofundadora de esta compañía, Eugenia Martín, explica que la tecnología consiste en «camuflar» en un código QR unas tintas de color que van impresas en los envases de los alimentos.
Es una etiqueta «inteligente» porque las tintas (provistas de un reactivo químico) funcionan como sensores que cambian de color si hay variaciones de ph, de temperatura, de CO2, de oxígeno o de cualquier otro gas.

Actúan, por lo tanto, «dando información clave de seguridad alimentaria» y con una técnicas más precisas que las actuales a la hora de decidir a nivel industrial o del «retail» si es necesario retirar un producto.
Hasta ahora, según recuerda, los análisis en la industria alimentaria se hacen principalmente tomando muestras aleatorias de productos, pero no permite testar el 100 % de la producción, mientras que en un supermercado es la fecha de caducidad o una inspección visual del alimento la principal técnica para decidir si se retira o no.
Con esta tecnología, Color Sensing da un salto cuantitativo y cualitativo en esos procesos más tradicionales y, además, puede tener muchos otros usos como asegurar la temperatura adecuada en el transporte de vacunas, de fármacos o incluso de semen de ganado para inseminar.

Secciones: