La campaña navideña constituye uno de los momentos fuertes para la facturación de los comerciantes de pescado -entre el 15 % o el 20 % de las cuentas anuales- y, según los mayoristas y las pescaderías, este año se presenta con ventas positivas y subidas de las especies más «festivas», entre ellas las de marisco.
La inflación también ha impactado en 2023 en los precios del pescado y del marisco, que en noviembre se vendían un 6,2 % y un 5,6 % respectivamente más caros que en 2022 y, aunque estos alimentos no han sido los que más se han disparado en las tablas del IPC, los consumidores han dejado de comprarlos por la idea de que son caros.
Representantes del comercio mayorista y de la patronal de pescaderías tradicionales Fedepesca ha asegurado a Efeagro que el ascenso navideño es puntual y que, por el contrario, a excepción de la merluza de pincho o el rape, los pescados se están vendiendo al mismo precio que todo el año.
El presidente del Gremio de Mayoristas de Barcelona, Ángel Máñez, ha asegurado que las perspectivas son buenas, los ciudadanos quieren disfrutar de la Navidad y «pasarlo bien» en la mesa, pese a que luego haya que pensar en cómo pagar la factura.
Máñez ha reconocido que diciembre «históricamente» ha aliviado las cuentas de estos comerciantes pero ha añadido que si durante el año no han ido bien es difícil cerrarlas con beneficios.
En la misma línea, el presidente de la Federación Nacional de Cofradías Pesqueras (FNCP), Basilio Otero, ha señalado a Efeagro que la Navidad puede dar un «buen empujón» a los ingresos de los pescadores, pero la subida de precios no compensa el descenso de capturas.
Toda la cadena de valor -pescadores, acuicultores, comercio, industria del congelado y conserveras- ha pedido al Gobierno una supresión temporal o bajada del IVA del pescado y del marisco (actualmente del 10 %).
Precios y balance por comunidades autónomas
A las subidas tradicionales de los precios de los mariscos este año se ha sumado el problema del mal tiempo y la baja salinidad en las Rías Gallegas, que ha recortado la oferta de berberechos, almejas y otros moluscos en todo el país.
En las lonjas gallegas, ha subrayado Otero, el pulpo ha registrado esta semana «precios históricos» y se ha vendido «más caro que los percebes».
Los moluscos bivalvos han llegado a los 100 euros/kilo, cotizaciones «prohibitivas», a causa de las lluvias en Galicia y la subida de la mortandad preocupante, según el responsable de las cofradías.

Aunque los pescados tienen más estabilidad de precios, Otero menciona la merluza de pincho, que en origen llegó a 12 euros/kilo en Burela (Lugo).
Según la directora de Fedepesca, María Luisa Álvarez, hasta este viernes los precios de los langostinos han subido en toda España pero cada comunidad autónoma registra variaciones diferentes.
En Cataluña, la Comunidad Valenciana y Murcia han subido la gamba roja y la gamba rallada en las pescaderías tradicionales.
Por su parte, el responsable del gremio de mayoristas de Barcelona ha señalado que los congelados han bajado de precio entre un 20 % y un 30 %; el salmón ha sido el producto «estrella», y también se han vendido bien y a precios razonables la cola de rape y las doradas y lubinas (de vivero).
Respecto a la escasez de moluscos, Máñez ha apuntado que se ha sustituido por género de Portugal y de Francia.
En Madrid el encarecimiento es generalizado.
En algunas cadenas de distribución, según datos recopilados por Efeagro, el langostino cocido se vende en torno a 50 euros/kilo, el lenguado a 28 euros/kilo, el pez espada a 40 euros/kilo pero también pueden encontrarse langostinos y corvinas de acuicultura y pescado marino a menos de diez euros.
En Sevilla y en Valladolid, según Fedepesca, los pescados se venden como todo el año, si bien las bocas han subido; en Murcia los precios son como 2022 salvo la gamba roja y cigala.
Sin embargo, los pescaderos de Castilla y León han notado encarecimiento de la merluza de pincho por escasez y el «de todos los años» de las nécoras, del buey de mar, de cigalas y del centollo.
Álvarez ha explicado que el hecho de que la Nochebuena caiga en fin de semana ha retrasado las decisiones, si bien cada vez hay más clientes que encargan y que acudirán al puesto abierto el domingo solo para recogida.









