El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha acogido una reunión entre su titular, Luis Planas, y los representantes del campo para abordar el impacto de la guerra en Irán. Los agricultores piden ayudas "inmediatas" para sobrevivir y contener los precios de los alimentos.
El Gobierno central estudiará compensaciones fiscales destinadas a paliar el sobrecoste que acumulan tanto el gasóleo como los fertilizantes desde que comenzó la guerra en Oriente Próximo hace siete meses.
Tras mantener un encuentro con las Cooperativas Agroalimentarias y las organizaciones agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones para abordar esta subida de los insumos debido al conflicto, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha confirmado en rueda de prensa que el Ejecutivo analizará "de qué forma se puede contribuir fiscalmente a compensar" dicho sobrecoste.
El sector le ha trasladado la necesidad de introducir medidas compensatorias en el régimen simplificado y en la tributación por módulos en el IRPF, algo que Planas ha aceptado estudiar.
Los agricultores han quedado en valorar las medidas que pueda aprobar el Gobierno la semana próxima, incluida la prórroga de las ayudas ya vigentes hasta el 31 de diciembre.
Planas ha recordado el límite máximo de compensación impuesto por la Unión Europea, de hasta "el 70 % del sobrecoste, tanto en gasóleo como en fertilizantes".
En su intervención, el ministro ha defendido la mayor rapidez con la que llegan ya las ayudas respecto a años anteriores y también se ha mostrado abierto a estudiar un pago "más sencillo y más directo", aunque eso conlleva "un trabajo muy grande" a nivel administrativo.
El ministro ha incidido nuevamente en que España ha sido el país que más ayudas ha entregado a sus productores primarios por esta crisis, con 1.107 millones de euros, de los que 107 millones se han destinado a compensar el incremento del precio del combustible y 665 millones por la subida de los fertilizantes, llegando a 250.000 agricultores.
Precisamente sobre fertilizantes, el Gobierno está preocupado porque su consumo ha caído "entre un 25 y un 30 %, a pesar del apoyo recibido", y por eso lanzó a primeros de julio un plan nacional que pretende incidir en un uso más eficiente y en el impulso de nuevas técnicas de fertilización.
Planas, que ha calificado el encuentro de "muy positivo y constructivo", ha mostrado su disposición a mantener el diálogo con el sector primario para buscar soluciones.
"Por parte del Gobierno de España, hay un esfuerzo sincero por responder a las preocupaciones que tienen nuestros agricultores y ganaderos y nuestro sector agroalimentario", ha subrayado.
El campo
Los líderes de las organizaciones agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones (que componen el consejo agrario) y de Cooperativas Agroalimentarias se han reunido con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para abordar el impacto del conflicto en la producción agraria.
Las tres primeras organizaciones anunciaron el pasado viernes movilizaciones si no se tomaban medidas ante la situación "límite" que atraviesa el campo, en un momento en el que el Gobierno estudia si prorroga o no las ayudas económicas a distintos sectores más allá del 30 de septiembre.
Antes de entrar a la reunión, el presidente de Asaja, Pedro Barato, ha reclamado al Gobierno poner las medidas "suficientes" para compensar la subida de casi el 50 % del precio del gasóleo agrícola desde el inicio de la guerra porque, de lo contrario, se quedarán sin sembrar un 40 % de cultivos, fundamentalmente herbáceos, y habrá una escalada de precios para el consumidor.

En declaraciones a los periodistas, ha lamentado que las ayudas prometidas para compensar el encarecimiento de los fertilizantes solo han llegado a la mitad de los agricultores previstos.
"Hay que compensar para poder sobrevivir en la agricultura. O compensan o desde luego, por parte de Asaja, las movilizaciones van a seguir existiendo", ha enfatizado Barato en declaraciones a los periodistas.
Compensar costes
El secretario general de COAG, Andrés Góngora, ha asegurado que "peligran miles de hectáreas para poder sembrarse si no se pone un paquete de medidas contundente y con certidumbre", por lo que está en juego la soberanía alimentaria de España.
Ha exigido que se compense el aumento del precio del gasóleo hasta un 70 %, como permite la Unión Europea (UE), y más medidas para facilitar el uso de fertilizantes y plásticos agrícolas.
El secretario general de UPA, Cristóbal Cano, ha señalado que esta reunión es "consecuencia directa del anuncio de las movilizaciones" y ha destacado la "gran incertidumbre" que tienen los productores por saber qué va a pasar.
Además, ha planteado la creación de un impuesto especial sobre los beneficios de las grandes empresas petroleras de España -cuyas prácticas deben "investigarse"- con vistas a disponer de un fondo que compense a sectores productivos como el agrario.
El coordinador de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha añadido que el campo está produciendo pérdidas al no poder repercutir en el precio de los productos el incremento de costes ya que, a su juicio, la Ley de la Cadena Alimentaria no se está cumpliendo.
Por ello, ha reclamado medidas no coyunturales como el desarrollo de un gasóleo profesional que evite "parches" o, de lo contrario, ha animado a activar las movilizaciones nacionales como las que ya han convocado en algunas comunidades autónomas.
El presidente de Cooperativas Agroalimentarias de España, Ángel Villafranca, ha subrayado que los costes de producir alimentos "que salen fuera de las explotaciones o de las cooperativas no son controlables" y por ello, reclaman una "compensación" para "cubrir ese incremento desproporcionado".
De lo contrario, ha advertido, las cooperativas sufrirán un "incremento importante de coste en las recolecciones que derivará en aumentos en la cesta de la compra", algo de lo que "no son responsables".
Ronda de reuniones por los costes energéticos
El grueso de estas organizaciones -a excepción de Unión de Uniones- acudieron ayer a la sede del Partido Popular para analizar esta misma realidad con los representantes de esta formación política.
Por su parte, el ministro Planas, junto al vicepresidente del Gobierno y ministro de Hacienda, se reunió ayer con representantes de la cadena comercial agroalimentaria como la patronal FIAB, los comerciantes Accoe y patronales de fertilizantes, entre otros, para examinar la evolución de los insumos.
La tónica general de los asistentes fue reclamar que se extiendan las ayudas al gasóleo y los fertilizantes más allá del 30 de septiembre, cuando decaerán sino se aprueban una prórroga antes, y prever algún otro tipo de compensación, especialmente, rebajas fiscales.
Tras el encuentro, el Gobierno trasladó su voluntad de apoyarle "más allá del plan de respuesta" frente al impacto de la guerra en Irán, que está haciendo mella en un momento clave para la producción agraria.
El incremento del precio del gasóleo -que sube más allá del 45 % respecto al inicio de la guerra en Irán coincide con un periodo de alta ocupación en el campo, con la vendimia, el arranque de la campaña de aceituna y de cereales de invierno. En el caso de la pesca, tras subir por encima del 85 %, ha provocado amarres en los puertos.






