El negocio de la exportación de pienso elaborado en España creció más de un 3 % el año pasado gracias al tirón de la fabricación de alimentos para mascotas
El negocio de la exportación de pienso elaborado en España creció más de un 3 % el año pasado gracias al tirón de la fabricación de alimentos para mascotas, cuya facturación subió casi un 19 % frente a las ventas al exterior de pienso para animales de granja que retrocedió un 6,39 %.
Según los datos aportados por la patronal de fabricantes de piensos compuestos para animales (Cesfac) en su memoria anual, en 2022 la factura rebasó los 1.111 millones de euros, de los que el 57 % (618,7 millones) procedió de la venta de pienso para ganado y el restante 43 % (492,5 millones) de la venta para animales de compañía.

Los destinos en los que más se facturó pienso para animales de granja fueron Portugal (102 millones), Francia (83,9 millones) e Italia (77,8 millones) mientras que el primer país no UE es Filipinas, en quinta posición, que compró por valor de 11,6 millones.
El país que más desembolsó en la compra para alimentar mascotas fue también Portugal (125,4 millones), seguido de Francia (81,3 millones) y Alemania (42,3 millones) y el principal país no UE fue Reino Unido (12,1 millones de euros).
VOLÚMENES VENDIDOS
El volumen de pienso fabricado y exportado desde España en 2022 descendió, en cambio, un 6 % (871.000 toneladas), de las que 508.760 fueron para animales de granja (-2,82 %) y 362.260 toneladas para animales de compañía (-10,2 %).
Portugal, Francia e Italia fueron los principales clientes en volumen tanto para la compra de pienso para ganado como para mascotas.
Portugal adquirió un total de 263.000 toneladas, Francia (160.000 toneladas) e Italia (63.680 toneladas).
Los principales clientes extracomunitarios en volumen fueron Arabia Saudita en la compra de alimentos para animales de granja (31.990 toneladas) y Reino Unido en la categoría de mascotas (6.330 toneladas).

ANÁLISIS SECTORIAL
Tras analizar estos datos, el director general de la patronal de fabricantes de piensos (Cesfac), Jorge de Saja, explica que sólo "son posibles" las operaciones de exportación transfronterizas o geográficamente cercanas que no encarecen el precio del producto en demasía por el coste del transporte.
Las ventas de pienso a terceros países son, "casi exclusivamente", premezclas de aditivos o correctores, esto es, productos de alimentación animal incorporados al pienso en proporción cuantitativa "mucho menor" que los cereales u oleginosas; o bien son productos que tienen un mayor margen comercial.
En ese caso último caso se encuentran los piensos compuestos para animales de compañía, un sector en auge por la creciente presencia de mascotas en la sociedad
El caso de la importancia de compras en volumen de Arabia Saudí, detalla De Saja, se circunscribe prácticamente al tema de los forrajes deshidratados que legalmente son piensos compuestos aunque no se identifiquen habitualmente como tal.
En general, y aún dentro de un escenario de reducción generalizada de producción en Europa, España mantiene un nivel de producción "considerable" así como su condición de líder, debido a la "gran competitividad y alto nivel técnico de la industria española", de lo cual "nos felicitamos".









