Así lo ha informado este jueves la compañía en un comunicado en el que ha detallado que mediante estos proyectos se analizará cómo el CO₂ puede ser capturado desde el aire y puede transformarse en productos útiles para su cadena de suministro, como materiales para envases y azúcar, o en la creación de combustibles sintéticos que proporcionen electricidad a sus plantas.
La captura de carbono permite reducir las emisiones contaminantes y combatir el cambio climático tomando el CO₂ que está presente en una fuente de emisión, o incluso en la atmósfera, y luego usarlo en la producción de otros productos como combustible, ingredientes y/o envases, ha destacado CCEP.
Estas colaboraciones se enmarcan en los esfuerzos de la compañía de lograr el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2040, y dan continuidad a otros firmados con anterioridad para fomentar el reciclaje de residuos difíciles de reciclar o desarrollar métodos escalables para convertir CO₂ en azúcar.

«Abordamos de una forma diferente y nunca antes vista el cómo entendemos y abordamos el CO₂, que con frecuencia se considera un tipo de residuo peligroso. ¿Y si pudiéramos no solo extraer el CO₂ de la atmósfera, donde sabemos que está en exceso causando daño, sino también convertirlo en algo útil? Entonces podríamos empezar a pensar en él como un recurso valioso», ha expresado el director de CCEP Ventures, Craig Twyford.
La Universitat Rovira i Virgili ha destacado que esta alianza «acelerará el desarrollo de importantes soluciones técnicas que permitan capturar carbono del aire y generar materiales utilizables a partir del CO₂».
Por su parte, la Universidad de Twente ha destacado que «a medida que se agudiza la necesidad de mejorar la salud del medio ambiente es muy importante que las empresas a escala mundial adopten un enfoque proactivo para desarrollar y financiar nuevas soluciones para el problema climático».









