La dehesa extremeña, con una superficie total de 1,5 millones de hectáreas, representa más del 34 % de la superficie total de la región y es, a juicio del Gobierno autonómico, «uno de los principales motores del desarrollo económico». A pesar de su carácter de economía tradicional e histórica, el Ejecutivo extremeño mantiene una apuesta por la modernización del campo y considera que «la innovación debe implementare» de forma progresiva «hasta que constituya la base de la actividad diaria que se lleva a cabo en la dehesa».
Con un 95% en manos privadas, las dehesas han centrado el II Congreso Ibérico de la Dehesa y el Montado, que ha reunido en Badajoz a representantes de la administración extremeña y lusa, así como especialistas en agricultura, ganadería e innovación.
Las ayudas a la dehesa en la Política Agraria Comunitaria (PAC) y los Planes de Desarrollo Rural de Extremadura, Andalucía y Portugal han sido algunos de los temas analizados en este foro, en el que también se ha expuesto el aprovechamiento de productos como la bellota, el carbón vegetal, miel, biomasa y corcho, entre otros.
La dehesa como recurso

La Consejería de Agricultura ha subrayado la necesidad de seguir aprovechando «al máximo» la dehesa como recurso, pero siempre «protegiendo el ecosistema». Buscar el equilibrio entre economía y conservación medioambiental es «el principal reto al que nos enfrentamos».
Entre las iniciativas presentadas en este encuentro destaca un proyecto de investigación para estudiar la posibilidad de eliminar alambradas y localizar y controlar el ganado mediante el uso de nuevas tecnologías de la información. También se ha dado a conocer el estudio que realiza una empresa extremeña de fabricación de helados ecológicos para elaborar un refresco a partir de bellota dulce.
En el congreso, se dieron a conocer proyectos de investigación, como el de elaborar un refresco con bellota dulce
Otro de los análisis ha partido de los municipios de Oliva de la Frontera y Zahínos, una zona dedicada al aprovechamiento de la leña de encinas y alcornoques para la fabricación de carbón vegetal. De hecho, en ambos municipios se localizan empresas e industrias para la transformación de la leña, fabricación y envasado del carbón vegetal y briquetas.
Por lo que respecta al aprovechamiento de la biomasa con uso energético, se presentó una plataforma de información para la gestión de la biomasa en Extremadura y Portugal.
Dicha plataforma, enmarca en un proyecto transfronterizo en el que participa el Centro Extremeño de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), tiene como objetivo conocer la disponibilidad de biomasa agrícola y forestal por tonelada y año para poder calcular el potencial energético que se puede extraer.









