En un comunicado del Ministerio de Exteriores, el Ejecutivo ha denunciado los «graves hechos» que, según ha señalado, se están produciendo en las carreteras francesas desde el pasado 21 de julio y que «perduran aún en estos momentos».
Ha asegurado que los ataques tanto contra camiones españoles como de otras nacionalidades de la Unión Europea se están «multiplicando» y ha acusado directamente a «agricultores y ganaderos franceses que, actuando con impunidad, ponen en riesgo la seguridad de los transportistas».
El Gobierno ha remitido esta mañana a las autoridades francesas una lista de los camiones que han sido objeto de los «actos violentos» y ha solicitado que se le informe «urgentemente» de las medidas que el Gobierno francés tiene previsto adoptar para ponerles fin y sancionar a sus autores.
En su opinión, estos ataques constituyen una violación evidente de la reglamentación europea, que consagra la libre circulación de personas y mercancías en todo el territorio de la UE.
Además, ha señalado que se trata de «una intimidación inaceptable que afecta tanto a los productores y transportistas españoles como a los distribuidores franceses de sus mercancías».
El Ejecutivo ha enviado también la lista de camiones afectados a la Comisión Europea y ha dirigido sendas comunicaciones a la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes y a la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural.
En ellas, ha expresado su preocupación por las medidas de promoción de consumo preferente de productos agroalimentarios y cárnicos franceses anunciadas en diversas declaraciones recientes de las autoridades galas.
«Dichas medidas pueden considerarse medidas de efecto equivalente a restricciones cuantitativas al comercio intracomunitario», ha subrayado.









