El director gerente de Apromar, Javier Ojeda, ha repasado, en una entrevista con Efeagro, las demandas y las prioridades para este sector, con motivo de la celebración del Día Nacional de la Acuicultura, que se conmemora cada 30 de noviembre coincidiendo con la festividad de San Andrés.
Piscifactorías, universidades y administraciones reivindican el papel del cultivo de pescado en el empleo y en las zonas rurales y costeras en este día, promovido hace 12 años por la Fundación Biodiversidad -ahora perteneciente al Ministerio para la Transición Ecológica-.
España produce más de 326.520 toneladas de productos acuícolas, que generan una facturación de 760,7 millones de euros, según datos de Apromar correspondientes a 2022.
Las empresas piscícolas afrontan el encarecimiento de los cost es, la caída del consumo de pescado y la dificultad para trasladar los márgenes de esa subida de gastos en el producto final.
Además, dentro de su campaña «Acuicultura de España», el sector ha recordado que España es el país líder de la UE en volumen de cría acuícola, pero es deficitario en pescado y tiene que importar el 60 % de los productos acuáticos de orígenes como Francia, Marruecos, Grecia, Portugal, Namibia, Turquía o China.
Subir peldaños en las políticas de la UE
Ojeda ha afirmado que el reto para la acuicultura es «subir un peldaño en el marco político normativo de la UE» pues ahora las reglas y las ayudas a esta actividad son solo un apartado de la Política Pesquera Comunitaria (PPC) o del Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y de la Acuicultura.
«No consideramos justificado que el pescado silvestre sea un bien común en la UE, la acuicultura no y la ganadería sí -esta última dentro de la PAC-«, ha añadido.
«Es absolutamente necesaria (una política propia), ya sea dentro de la PAC o con una pata específica y en igualdad de condiciones que la pesca en la PPC», según el responsable de Apromar.
Recientemente, el Tribunal de Cuentas de la UE ha publicado un informe en el que ha constatado que la acuicultura está «estancada» pese a que se le han concedido demasiados fondos.

Para 2014-2020, la UE asignó a través del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca 1.200 millones de euros a la acuicultura comunitaria y para 2021-2027, otros 1.000 millones.
Ojeda ha señalado que el dictamen del organismo auditor tiene observaciones «correctas» pero «no está bien escrito, no entra en el fondo en los problemas del sector».
Pérdida de rentabilidad y demanda sobre el IVA
El responsable de Apromar, que acaba de suscribir un convenio colectivo para 4.000 trabajadores del sector (en España la actividad genera 14.000 empleos), ha constatado la pérdida de rentabilidad por la subida de los costes de explotación, pues la primera venta de su pescado «sigue renqueando».
Apromar se ha sumado a las organizaciones pesqueras que reclaman que el Ejecutivo baje del 10 % actual al 4 % o que elimine el IVA del pescado y del marisco: «Es una causa justa, estamos sorprendidos de que se deniegue».
Ojeda ha aludido también a la cercanía de Navidad, época crucial para la facturación pesquera y en las que los acuicultores esperan mejorar sus cuentas.
Pero el problema está, a su juicio, en que el precio al que se venden en origen las doradas, las lubinas o las corvinas no compensa los costes de su cría.
Respecto al problema de personal que afrontan la pesca y otros segmentos alimentarios, Ojeda ha comentado que «hoy en día hay dificultades en prácticamente todos los sectores».
La acuicultura ofrece trabajo, ha concluido, y está abierta a «nuevas profesiones» de todo tipo, aunque requiere «compromiso» ya que no todas las granjas están en ciudades grandes y hace falta «gente comprometida» que quiera permanecer en el Pirineo, en la Meseta castellana o en la Costa da Morte gallega.









