En 2012 unos amigos de la zona de Ciudad Real, en plena Mancha quijotesca, decidieron hacer algo para difundir su cultura y sus productos. Se dieron cuentan entonces de que la lengua, el español, podía ser el mejor reclamo. Y diseñaron una ruta con el nombre de la letra más española: La ruta de la Ñ.
Uno de estos emprendedores es Jesús Huertas, quien señala que está buscando a los participantes en los primeros cursos entre los universitarios de centros en los que ya se imparte español. Fundamentalmente, esperan alumnos alemanes, franceses, ingleses, holandeses y, fuera de Europa, de Japón y Estados Unidos. No obstante, las actividades están pensadas para todo tipo de público adulto.
Senderismo, lengua, cultura y convivencia
Los participantes llegan a Barajas y, a partir de ahí, la organización se hace cargo de todo. El recorrido comienza en Almagro y discurre entre Moral de Calatrava, Valdepeñas, La Solana, San Carlos del Valle y Villanueva de La Solana. En cada localidad, pasan de media unos tres días y la distancia entre dos lugares se hace a pie. De esta manera, los extranjeros pueden conocer los campos de La Mancha que inspiraron a Miguel de Cervantes para hacer la obra narrativa más universal.
Los participantes se quedan en casas de los vecinos de los pueblos. De esta manera, la inmersión es total.
Durante las estancias en los pueblos, los alumnos se hospedan con familias. De esta manera, explica Huertas, la inmersión en la lengua es total. Además, como actividades complementarias y mientras aprenden estructuras y vocabulario nuevo, se acercan a las manifestaciones culturales y a las actividades económicas más características de la zona.
Por ejemplo, se acercan a una fábrica de berenjenas, de textil, de encajes, a una bodega en Valdepeñas, desentrañan los secretos del trabajo de un ebanista, un panadero un apicultor. Además, el programa incluye un espectáculo en el reputado Corral de Comedias de Almagro o a un cuadro flamenco en Valdepeñas. Bailes regionales o zarzuela completan el cartel cultural.
Un alto en el camino
Los extranjeros que se animen a hacer la ruta completa, la de los 18 días, cuentan con un día de descanso para visitar las Lagunas de Ruidera, Toledo o permanecer en el pueblo con actividades deportivas. La organización ha previsto versiones más cortas de estas rutas. Y más económicas, por supuesto. De momento se han programado cuatro salidas, una por cada uno de los próximos meses. El ritmo de inscritos no es muy elevado. Así son los comienzos.









