Según una circular de la Administración de Aduanas marroquí fechada el pasado miércoles, la exportación desde el país magrebí de aceitunas en todas sus formas y de aceite de oliva se incluye ahora en la lista de mercancías con restricciones de cantidad y «está sujeta a licencia de exportación hasta el 31 de diciembre de 2024».
En concreto, se requiere a partir de ahora esa licencia de exportación para el caso de aceitunas frescas o refrigeradas, cocinadas o no, en conserva, secas, cortadas, y de aceites elaborados con este producto.
Coincidiendo con la circular, el Ministerio de Agricultura marroquí informó en un comunicado de que se han establecido medidas para la comercialización de la aceituna y sus derivados «priorizando el aprovisionamiento del mercado nacional».

Agricultura indica que este otoño la producción nacional de aceitunas se estima en 1,07 millones de toneladas, similar a la de la campaña precedente pero un 44 % menor que en la de 2021.
Esta bajada en la producción se debe, indica la nota, a «la sequía persistente de las dos últimas campañas», a la ola de calor registrada en abril, cuando debían florecer los olivos, que provocó un estrés hídrico continuo en diferentes regiones, así como al granizo que cayó en la provincia de Taourirt









