El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, no cree que haya lugar para la celebración tras el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, que fija un arancel del 15 %, pero cree que se "ha salvado un momento muy difícil", según ha manifestado este miércoles.
En declaraciones a Efeagro, el ministro ha hecho esta reflexión, a falta de conocer los detalles técnicos de este pacto anunciado el pasado domingo entre ambos bloques, y se ha mostrado partidario de que la UE ayude económicamente a los sectores que resulten perjudicados.
"Si hubiera consecuencias económicas por las decisiones adoptadas en el acuerdo, la UE debería estar en condiciones de responder para ayudar a sectores que pudieran resultar potencialmente afectados", ha reseñado.
Se trata de una "política común europea" y la respuesta "debe ser europea", ha aseverado.
Ha mostrado su confianza en la "capacidad negociadora" de la Comisión Europea (CE) y ha añadido que es el momento de que el club comunitario trabaje en conjunto para responder "de forma unida".
Para Planas, "el peor arancel es la incertidumbre" porque hace que las empresas "no sean capaces de planificar exportaciones".
Aunque España es uno de los países "menos expuestos" de la UE en términos comerciales (sólo cerca del 5 % de las exportaciones agroalimentarias van a EE.UU.), el Gobierno no quiere renunciar al mercado estadounidense porque "eso no quita que haya empresas y sectores afectados" y haya que estar "a su lado, defendiendo sus intereses".

De hecho, el ministro ha incidido en que EE. UU. tiene "un peso específico cuantitativo fundamental" por lo que hay que "continuar trabajando para estar presentes allí".
Más allá de Estados Unidos, la UE cuenta con una "red de acuerdos internacionales" que son "fundamentales" para su negocio comercial, según ha recordado.
Finalmente, mientras dure la "era Trump", ha aconsejado: "Tenemos que ser capaces de adaptarnos para defender nuestros intereses".






