La nueva regulación prohibirá el tabaco de sabores y aromas en 2016, y eliminará de la venta las cajetillas de mentolado en un plazo de ocho años, en 2021.
Igualmente, las cajas deberán contener advertencias sanitarias que ocupen el 65% de la superficie de las mismas (ahora es del 40%), según la directiva votada por la Eurocámara en Estrasburgo (Francia).
La directiva pondrá además fin a los vacíos legales sobre los cigarrillos electrónicos. Sus fabricantes tendrán que comunicar a las autoridades si se consideran o no un producto medicinal.
La Mesa del Tabaco -que aglutina a agricultores, industria y distribuidores- ha asegurado que la normativa pone en riesgo más de 10.000 empleos y puede provocar la pérdida de 1.700 millones de euros en recaudación fiscal para el Estado. Considera que es «restrictiva» y «desproporcionada» y que provocará un incremento del contrabando.









