El salón del vino Barcelona Wine Week (BWW) clausura este miércoles su sexta edición tras recibir cerca de 26.000 visitantes y dejar en la ciudad un impacto económico estimado en 17 millones de euros, 4 millones más de lo previsto inicialmente.
El 20 % de esos casi 26.000 visitantes procedía de fuera de España -en concreto de 73 países- mientras que el número de compradores internacionales invitados se ha incrementado un 25 % hasta alcanzar los 962 profesionales procedentes de Estados Unidos, países del Mercosur -en especial de Brasil-, Alemania, China, Países Bajos, India o Indonesia.
Asimismo, BWW ha congregado a un millar de compradores y distribuidores nacionales del "retail", la distribución especializada y el canal Horeca, principales vías de distribución del vino en
España, según ha informado la organización en un comunicado.
En total, se han generado miles de contactos de calidad y se han propiciado cerca de 13.700 reuniones de negocio en un entorno diseñado para favorecer el intercambio comercial y abrir nuevos mercados a la exportación.
La organización cree que el balance es "muy positivo", tanto por parte de las bodegas participantes como de los profesionales asistentes.
La edición ha reunido 1.350 bodegas de toda España, a través de 90 Denominaciones de Origen y sellos de calidad; también han participado grandes marcas bodegueras y pequeños elabores y productores, "reflejando la amplia variedad del tejido empresarial vitivinícola español y poniendo en valor, fundamentalmente, el potencial exportador del sector".
El 73 % de los expositores ha participado bajo el paraguas de una DO y el 27 % restante lo ha hecho a través de su marca directa.

BWW 2026 ha destacado también por su programa de contenidos formativos y catas porque se han agendado 80 actividades en las que han participado hasta 138 expertos nacionales e internacionales del sector.
Han destacado las sesiones sobre el legado de las grandes sagas familiares del vino y la participación de referentes internacionales, como la crítica del Finacial Times, Jancis Robinson.
Una edición, en definitiva, que ha estado marcada por el "gran salto internacional" de la feria así como por su "dinamismo comercial" hasta reforzar su posición como "plataforma estratégica para la proyección global del vino español de calidad", según la organización.
El presidente de BWW, Javier Pagés, ha asegurado que esta edición "constata el gran salto internacional" del salón para potenciar la exportación del vino español.
También, a su juicio, sirve para "mostrar al mundo la riqueza y singularidad de nuestros territorios vitivinícolas".
"El gran número de las reuniones de negocio mantenidas entre expositores y compradores demuestra el gran interés de los mercados internacionales en nuestras bodegas", ha subrayado.






