El chef Carlos Maldonado, ganador del programa Masterchef, en la presentación de una campaña de reducción de desperdicio alimentario. EFEAGRO/Manu Reino

Proyectos innovadores para el aprovechamiento de alimentos

Cáscara de huevo para azulejos y la IA de aliada: la innovación planta cara al desperdicio

Publicado por: Lucía Ruiz Simón 30 de diciembre de 2025

Reducir el desperdicio es ya una obligación legal y una fuente inagotable para la innovación: la IA es la gran aliada para gestionar existencias, desarrollos que comparten escena con proyectos para alargar la vida útil de los frescos y otros que incluso aprovechan la cáscara de huevo para azulejos.

El pasado abril se aprobó en España la Ley de prevención de las pérdidas y el Desperdicio Alimentario, un hito legislativo que ha supuesto un antes y un después al convertir la gestión de esta realidad en un elemento más que tener en cuenta en la producción y distribución alimentarias.
No obstante, según los datos de Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) el sector ya había reducido a menos de la mitad el desperdicio en la industria y la distribución en 2024.
El Observatorio de Gran Consumo lleva años detectando y premiando desarrollos innovadores en este campo, con soluciones y modelos de negocio que permiten anticipar la generación de excedentes, gestionar las donaciones o dar una segunda vida comercial a los productos.
En 2024 se premiaron soluciones como las recetas de IA de Aldi para aprovechar las sobras o "Life eggshence", transformación de la cáscara de huevo en azulejos, un proyecto del Instituto de la Tecnología Cerámica considerado el primer sistema capaz de separar el carbonato de la cáscara del huevo, para destinarlo a la fabricación de azulejos.

La innovación contra el desperdicio en 2025

Con datos en la mano, este observatorio, promovido por el Institut Cerdà, apunta que, en 2025, el 10 % de las innovaciones en gran consumo se vincularon a la reducción del desperdicio alimentario.
La digitalización ha sido una de las palancas en las que el sector se ha apoyado para minimizar la generación de excedentes y automatizar procesos como, por ejemplo, la gestión de las donaciones a los bancos de alimentos.
Empresas emergentes como Phenix o To Good To Go han implementado recientemente en España softwares que se integran en los sistemas de gestión interna de supermercados para controlar en tiempo real las fechas de caducidad y hacer promociones de forma autónoma.
La IA también ayuda en el caso de los frescos, que están sujetos a una mayor variabilidad en cuanto a su vida útil.
Por ello, compañías emergentes están desarrollando sistemas de visión artificial y sensores que, impulsados por algoritmos de IA, permiten predecir con mayor precisión la vida de los alimentos y, en especial, de frutas y verduras, destaca el observatorio.
Una de ellas es la neerlandesa "OneThird", que ha desarrollado escáneres infrarrojos que emplean IA para predecir con exactitud la vida útil de fresas y aguacates, incluso en la propia tienda.
En la línea de evitar el deterioro de los frescos antes de llegar al lineal, compañías de todo el mundo están desarrollando un amplio abanico de soluciones ara extender por varios días su vida útil.
Por ejemplo, la norteamericana Ryp Labs ha lanzado "StyxFresh", una pegatina que se puede poner sobre las frutas o su envase y libera compuestos que inhiben patógenos y contribuyen a retrasar su maduración.
De otro lado, aunque el 55 % de los fabricantes y el 78 % de los distribuidores tienen acuerdos con ONG para la donación de excedentes, también se han desarrollado canales de distribución alternativos que permiten darles una salida comercial.

Alimentos en un contenedor. Efeagro/Kiko Huesca
Alimentos en un contenedor. Efeagro/Kiko Huesca

Estos canales hacen de nexo entre las compañías con excedentes y distribuidores o consumidores con interés en adquirirlos a un precio reducido.
Como ejemplo, una solución también planificada por Too Good to Go son las "Cajas Despensa", paquetes temáticos de excedentes de la industria alimentaria que pueden ser comprados a través de la aplicación de la compañía por parte de los consumidores.
Y la turca Fazla ha puesto en marcha en España Fazla Market, una plataforma en la que los fabricantes pueden poner a la venta sus excedentes, siendo el palé la unidad mínima de compra.
De compromiso moral al legal, con la innovación de nexo, avanza la cadena alimentaria ante el desafío de reducir a cero la comida que se tira

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