Centro de menores del pueblo de Codos. Efeagro/Asociación Cultural Grío

Desarrollo rural

Codos, un pueblo de Zaragoza que crece con su defensa de los valores rurales

Publicado por: EFEAGRO/Nerea Díaz 13 de enero de 2022

Yolanda Vicente Luzón lidera la Asociación Cultural Grío de Codos, un pueblo en la provincia de Zaragoza donde han desarrollado un buen número de iniciativas para fomentar el desarrollo rural y luchar contra la despoblación.

En 1989 comenzaba la andadura de la asociación cultural impulsada por unos jóvenes del pueblo entre los que se encontraba Yolanda, quien reconoce a Efeagro que “nadie creía en ellos” y les llamaban coloquialmente “los culturetas”.

Sin embargo, cerca de treinta y un años avalan hoy el trabajo y la dedicación del equipo al “desarrollo rural, durante los cuales la asociación ha puesto en marcha proyectos dedicados a mayores, familias foráneas u oriundas y menores.

Ella es la cara visible de la asociación que forman 34 socios, junto a 11 voluntarios y 49 trabajadores.

Los valores rurales

La Granja Escuela, El Casón, permitió permanecer en Codos a Yolanda y a otros jóvenes del pueblo que habían terminado sus estudios y “tenían muchas ganas de quedarse a vivir allí”.

Un antiguo edificio serviría como sede de la granja, tras una reforma en 1991 que consolidó esta iniciativa como el primer proyecto educativo de la asociación que recibía campamentos de niños tutelados de la Diputación General de Aragón (DGA), entre otros y daba trabajo a esos jóvenes que lo habían creado.

Allí trabajan en actividades dirigidas al conocimiento de la “la cultura popular, como la artesanía y la alfarería, con las que los niños aprenden valores rurales mientras trabajan el mimbre o la arcilla” relata Yolanda.

"Los niños aprenden valores rurales"

Cuando ella y el grupo que trabaja con ellos se dieron cuenta de “lo bien que están ahí los niños”, decidieron comenzar el siguiente proyecto y crearon el Centro de Menores Río Grío en el año 97.

En aquel momento arrancaron la actividad del centro con ocho menores tutelados y actualmente, el centro cuenta con una treintena de plazas para menores tutelados.

Vista del pueblo de Codos, Zaragoza. Efeagro/Asociación Cultural Grío

En este centro de menores es habitual ver "a los niños jugando a hacer cabañas sin utilizar consolas”, relata.

Según afirma, con esta iniciativa tratan de “volver a los valores de la solidaridad, del acompañamiento”; por ejemplo, “cuando los jóvenes ven a un abuelo, van y le ayudan con las bolsas. Y que cuando éste coja fresas del huerto se las llevará a los niños para comer”.

Por eso, “uno de los valores principales del centro es el propio pueblo, el valor de la gente que vive en él, porque integran a los menores, pero a la vez los educan”, afirma Yolanda.

Y de la necesidad de los vecinos más longevos del pueblo que no querían abandonar el lugar cuando ya no podían vivir solos, nace el Centro de Mayores La Lonja, que cuenta con diecisiete plazas.

Mediante esta residencia se combate también la despoblación rural, ya que la mayoría de los ancianos deberían desplazarse para acudir a una residencia o centro de día, probablemente en la capital, y con este proyecto pueden seguir en el pueblo.

Economía circular

También entran en el mercado laboral con ofertas de empleo mediante las cuales “buscamos familias y ofrecemos trabajo para los dos de la pareja y se les ofrece, también, que traigan a sus hijos al colegio”, asegura Yolanda.

"Buscamos familias y ofrecemos trabajo para los dos de la pareja"

Con este tipo de ofertas laborales consiguen que la despoblación rural no aumente y la economía se genere dentro del propio pueblo, creando una “economía circular rural”.

Mucha de la gente que vive en Codos trabaja en el pueblo y para el pueblo con lo que “retroalimentan” esos valores y cuidados del medio rural que inculcan a todos los jóvenes que acuden a la granja escuela o que forma parte del centro de menores.

El futuro de Codos

A corto plazo, trabajarán en un nuevo proyecto para que los mayores no tengan que acudir a la residencia y dejar “su vivienda atrás” si no que mediante “apoyos” de voluntarios y/o trabajadores “puedan mantenerse en casa el mayor tiempo posible”, cuenta Yolanda.

Este proyecto integrará “el pueblo como una residencia en sí misma”.

Otra de las iniciativas que esta asociación ya ha puesto en marcha y que ahora están impulsando es la “descentralización” de los niños del centro de menores.

“El pueblo como una residencia en sí misma”

El objetivo es que “cuando cumplan 18 años, puedan ser acompañados en su futuro más próximo sabiendo que tienen el apoyo de su referente familiar”, añade Yolanda.

Un trabajo que los habitantes de Codos conocen bien ya que llevan veinticinco años integrando menores a la sociedad con unos valores muy arraigados al respeto y la importancia de lo rural.

Secciones : Desarrollo Rural