Las fiestas navideñas y, en especial la Nochevieja y sus brindis para dar la bienvenida al nuevo año generan un pico de consumo de los vinos espumosos; los españoles han elevado un 3,5 % su gasto en adquirir estos caldos en el súper, a pesar de haber reducido su compra en volumen un 2,7 %.

