Se trata de las principales conclusiones extraídas del estudio sobre las condiciones laborales del personal de hostelería, presentado este miércoles por la Federación de sanidad y sectores sociosanitarios de CCOO.
«Debemos revertir el cien por cien por de las externalizaciones», ha asegurado durante la rueda de prensa la responsable de acción sindical de los sectores públicos de CCOO, Rosa Cuadrado, que ha alertado de que «cualquier empresa privada va a priorizar el beneficio frente a la calidad».
Según los datos del informe, el 49,3 % de los servicios están externalizados a empresa privadas, siendo un 39,1 % en cocina y un 62,2 % en lencería (lavandería).
Para este análisis, el sindicato ha encuestado a 900 profesionales del sector nacional de la hostelería hospitalaria, a los que ha preguntado acerca de cuestiones como la conciliación entre la vida laboral y familiar y las perspectivas de futuro laboral.
El 54 % de los participantes son pinches de cocina, mientras que el 13 % son cocineros, el 13 % personal de lavado y planchado, el 10 % operario de servicios mientras que el resto se dedican a otras labores; del total, la mitad se encuentra en una situación laboral temporal o de interinidad, mientras que el 35 % es fijo.
La mayoría de ellos (75 %) ha asegurado haber sufrido lesiones musculoesqueléticas debido a la falta de renovación de equipamientos y de planificación en el diseño de las instalaciones que «no resultan adecuados para el personal», ha recalcado el estudio.
En este sentido, los datos muestran que el 68 % de los encuestados trabaja en cocinas que tienen una antigüedad mayor a los 15 años, mientras que el 11 % tiene entre 10 y 15 años; además, el 77 % considera que hay riesgos en el centro de trabajo que no están siendo atendidos o detectados.

«Los empleados trabajan en instalaciones antiguas, con medios obsoletos y una edad de la plantilla que, en general, es elevada», ha subrayado el coordinador del estudio, Álvaro Sánchez.
Sánchez ha añadido que se trata de un colectivo «desconocido» que sufre una falta de reconocimiento personal, pues los ciudadanos «conocen a los médicos y los enfermeros, pero no al personal de hostelería hospitalaria», ha lamentado.
Otra de las preocupaciones del sector es el desarrollo profesional: preguntados sobre sus capacidades, el 55 % de los encuestados ha asegurado que la titulación exigida para acceder a su categoría debería ser una formación profesional específica.
Con todo ello, el sindicato ha pedido la estabilización de las plantillas para que el porcentaje de contratos fijos alcance los umbrales establecidos por la Unión Europea (UE).
También ha demandado un aumento del personal que vaya de la mano de estudios de personal que determinen las necesidades de la plantilla y una mayor cobertura de las bajas o ausencias.









