El director gerente de Garlan, Andrés García, ha señalado este viernes que en la mayor demanda de productos sostenibles "hay una oportunidad clara de generar valor y sobre todo diferenciación, con un papel determinante para las cooperativas".
El responsable de esta cooperativa de comercialización de productos agrarios, que integra a 850 explotaciones principalmente en Álava, ha destacado la intercooperación, la formación y el acompañamiento como claves para avanzar.
García ha expuesto estas ideas titulada ‘La sostenibilidad vinculada a la producción y el mercado. El reto de la adaptación al cambio climático en la agricultura’, en el IX Congreso de Cooperativas Agro-alimentarias de España en Palma.
Entre las acciones que puede acometer el sector, ha explicado que, si un 22 % de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de los sistemas alimentarios y en la producción agrícola "en el 50 y 60 % corresponde a la fertilización, actuar sobre ella es actuar sobre emisiones y la huella de carbono".
Para capitalizar la sostenibilidad, ha abogado por incorporar técnicas de agricultura regenerativa, fertilizantes más bajos en carbono y usar herramientas 4.0 para obtener mapas de cultivo y rendimiento "sin perder de vista la agricultura 1.0, que es la necesidad de producir alimentos, con productos más sostenibles".
La directora de Sostenibilidad de Central Lechera Asturiana, Estefanía Iglesias, ha lamentado la banalización de los precios de los productos lácteos. "Tenemos la necesidad imperativa de que se pague el producto lácteo en los lineales para defender la competitividad y retribuir al ganadero como se merece".
Entre los pilares en pro de la sostenibilidad, la central lechera apuesta por productos saludables con "un gran compromiso con la investigación, la innovación y la promoción de hábitos de vida saludables", por mejorar el empleo en el sector y por "una estrategia de sostenibilidad con resultados".
La cooperativa, que recoge de miles de ganaderías pequeñas y medianas más de 850 millones de litros al año "pagando un precio justo", aboga por "hacer pedagogía" con iniciativas como el movimiento 'Yo bebo leche', después de que su consumo haya bajado más de un 20 % en una década.
Ante "el momento crítico" por la necesidad de rentabilidad, esta agrupación ha puesto en marcha el programa de 'Garantía ganadera', que ayuda a aliviar las cargas administrativas, asesora para mejorar la calidad de la leche y la salud animal y brinda un servicio de sustitución para que el ganadero "pueda cogerse unos días".

"Cada vez nos van a comprar más por cómo lo hacemos", ha afirmado Ricardo Delgado, presidente de Covap, la cooperativa ganadera del Valle de los Pedroches, que ha destacado el "gran sentido social" de una empresa que tiene 66 años y una estrategia de sostenibilidad asentada en la economía circular y las renovables.
En Covap, un tercio de las granjas de leche genera energía fotovoltaica, apuestan por los forrajes de proximidad y la investigación de variedades más resistentes, con hallazgos como que el trigo cruzado con centeno es mucho más resistente.
Su sistema de termización de la leche ha logrado ahorros del 50 %, han reducido un 75 % el plástico, reciclan el 98 % de cajas de cartón y han reducido desde 2020 las emisiones de vacuno de leche en un 14 %.
Antes de la mesa redonda, el director del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, Cide (CSIC-UV-GVA), Diego Intrigliolo, ha advertido de que el 88 % de productores percibe el cambio climático, con sequías más largas e incremento térmico.
Entre las herramientas a disposición del sector para adaptarse ha mencionado el manejo de la condiciones del suelo; la utilización de material genético como portainjertos y mejores variedades; y prácticas y técnicas de cultivo como el uso de cubiertas vegetales.






