Ya lo decía Leonardo da Vinci y no se equivocaba , “el agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza”, un recurso natural que, según la NASA, cubre el 70% de la superficie de la tierra y manifiesta su belleza en ríos, cataratas, olas, lagos, glaciares… Mil y una formas que comparten un elemento en común: un esplendor natural digno de ser visitado, contemplado y admirado.
Y, ¿qué mejor momento para hacerlo que el Día Mundial del Agua? El 22 de marzo se rinde homenaje a este «elemento esencial» que, según Naciones Unidas, “juega un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental”. Nos sumergimos en el agua para descubrirla convertida en una atracción turística en destinos como México o Portugal.
Glaciar de Perito Moreno -Argentina-
Una de las caras más hermosas del agua es la que genera en forma de hielo. Glaciares como Perito Moreno, en el sur de Argentina y que estos días experimenta su cíclica ruptura, se convierte en un espectáculo único por el desmoronamiento de parte de sus grandes masas de hielo ante la mirada de miles de turistas. Este fenómeno no se producía desde 2012.
Los amantes de los espectáculos naturales pueden ser testigos de ello desde las pasarelas del Parque Nacional Los Glaciares, en la sureña provincia de Santa Cruz, uno de los más visitados del país, con cerca de 700.000 turistas cada año.

El fenómeno lo provoca el desprendimiento de enormes bloques de hielo por la presión que las aguas del lago argentino ejercen sobre el dique natural que el Perito Moreno, conocido como el «gigante blanco», va conformando en su lento avance sobre la costa rocosa. Dichas presiones agrietan el glaciar hasta formar un arco, que termina por derrumbarse ocasionando una fractura de características espectaculares.
El Perito Moreno, con unos 200 kilómetros cuadrados de extensión, está situado sobre la cordillera de Los Andes, límite natural entre Argentina y Chile, y es uno de los pocos del mundo que se mantiene estable, sin retroceder como consecuencia del calentamiento global. Está ubicado en el Campo de Hielo Patagónico Sur, la tercera concentración de hielo más grande del mundo después de los polos.
El glaciar mide 60 metros de altura, como un edificio de 20 pisos; tiene un frente de 5 kilómetros y su superficie es similar a la de la ciudad de Buenos Aires.
Los cenotes en Riviera Maya
El México, el agua también asume su protagonismo en los cenotes, hundimientos en el suelo de piedra caliza que se ubican principalmente en la península de Yucatán. Los ríos subterráneos de la zona forman cavernas y albercas naturales en las que está permitido bañarse, una circunstancia que los convierte en lugar de peregrinación de numerosos turistas.

Se dice que los cenotes fueron lugares esenciales para la cultura maya, ya que los consideraban puertas de acceso al mundo de los muertos, señalan desde Turismo de México. Además de servir como fuente de abastecimiento de agua dulce, fueron escenarios de rituales de lluvia, vida, muerte, renacimiento y fertilidad.
Fusionan la vegetación selvática y los matices cromáticos, y suman más de 6.000 a lo largo de la Península de Yucatán y la Riviera Maya; entre ellos, destacan Las Mojarras, Siete Bocas, el Chilam Balam o el Verde Lucero. Y además del chapuzón, los turistas pueden aprovechar la visita para descubrir zonas arqueológicas como Tulum, Cobá y Chichen Itzá, y transportarse a tiempos prehispánicos llenos de mitologías.
Olas gigantes en Nazaré (Portugal)
Pero el agua también es capaz de atemorizar. Es lo que ocurre con las imponentes olas que se generan en Nazaré (Portugal) y que solo unos pocos son capaces de desafiar sobre sus tablas de surf. Es el caso del surfista hawaiano de 44 años, Garrett McNamara, quien surcó en 2011 una pared de agua de 23,77 metros en la Playa do Norte y cuya hazaña le valió para obtener el Record Guinness.
Esta pequeña localidad pesquera alberga un profundo cañón subacuático que canaliza el agua hacia la orilla a grandes velocidades, que cuenta con una profundidad máxima de 5.000 metros y una extensión de cerca de 230 kilómetros, según recoge Turismo de Portugal.

Este cañón provoca olas de gran tamaño, lo que convierte a Nazaré en una parada clave de la ruta del surf mundial y de numerosos aficionados que encuentran en éste un destino perfecto para practicar este deporte. Por cierto, los que quieran aprender que sepan que aquí se congregan más de una docena de escuelas de surf.
Cataratas del Niágara-Estados Unidos-
Antes incluso de que el continente americano fuera descubierto, las cataratas del Niágara ya ejercían de frontera natural entre las tierras que actualmente ocupan Estados Unidos y Canadá. Con más de un kilómetro de extensión y una caída libre de 54 metros de altura, esta maravilla natural está actualmente considerada como la Capital Mundial de la Luna de Miel. Según la entidad encargada de su explotación, fue Theodosia, la hija del tercer vicepresidente de Estados Unidos, Aaron Burr, quien las puso de moda, y hoy son más de 50.000 las parejas que cada año las eligen como escenario para consolidar su amor.
Y la verdad es que no sorprende, porque el ruido atronador del agua estrellándose contra el fondo despierta un influjo tan irresistible como el que en su día ejerció la mismísima Marilyn Monroe cuando las eligió parar rodar una sus películas más conocidas, Niágara. Un poder de atracción que solo se ha visto interrumpido una vez en la historia reciente. Fue en el frío invierno de 1848, cuando durante 30 horas dejaron de fluir porque estaban congeladas.

Además del poder hipnótico del agua, la zona cuenta con otros reclamos que atraen también a miles de turistas. Entre ellos, diversos casinos, museos, un teatro I-Max, bares nocturnos y otros lugares de entretenimiento.
Cabañas flotantes
Y el agua es también protagonista en las cabañas flotantes del Logis Hotel Domaine des Ormes, en Bretaña (Francia). Alojamientos levantados con técnicas de eco-construcción, sujetos a la orilla con una cuerda y ubicadas en el corazón de un lago, flotando a la deriva muy lentamente sobre la plataforma de madera que las soporta.
Además de estas cabañas rodeadas de naturaleza y con el agua como invitada de honor, el hotel, levantado en el corazón de un parque de 200 hectáreas, ofrece multitud de servicios, actividades e instalaciones, como una piscina exterior, diferentes espacios de ocio o un restaurante de cocina de autor.









