El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha hecho este viernes un llamamiento al sector ganadero para tener la "máxima prudencia y precaución" y "no bajar la guardia" ante la evolución del virus de la fiebre aftosa en algunos países comunitarios.
Hungría, Eslovaquia y ahora Austria son países que han declarado recientemente focos y, aunque estén "lejos geográficamente de España", ha pedido precaución "teniendo en cuenta las facilidades de comunicación y los contactos que hay en el marco del mercado interno de la Unión Europea", según Planas.
El ministro ha incidido en la necesidad de "maximizar las medidas en materia de bioseguridad de cada una de las explotaciones", en declaraciones durante su presentación del balance del Plan Estratégico Nacional de la Política Agraria Común (PAC)
La fiebre aftosa no es una zoonosis -por lo tanto no se transmite a humanos- pero afecta a un gran número de especies ganaderas, si bien la mortalidad suele resultar baja.
Es una de las enfermedades víricas de mayor importancia por su gran poder de difusión, el elevado número de especies a las que afecta y las pérdidas en la producción que origina, según recoge un informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Hay vacunación efectiva disponible y España se considera actualmente libre de esa enfermedad.






