El Comité consultivo de Pesca de Larga Distancia de la Unión Europea -que agrupa a la flota, a la industria y las ONG- ha aprobado un protocolo para prevenir y erradicar el acoso laboral y sexual contra las mujeres embarcadas en buques de altura.
El protocolo, al que ha tenido acceso Efeagro, tiene como objetivo prevenir y erradicar el acoso a las mujeres que trabajan en barcos y conductas que atenten contra la igualdad de género y contra la seguridad de las tripulantes por comportamientos de carácter psicológico, sexual, físico o digital.
El objetivo es aplicar una "tolerancia cero" hacia el acoso, de acuerdo con las convenciones internacionales sobre el trabajo digno en las pesca, un sector tradicionalmente masculinizado, en el que crece la presencia de mujeres para diferentes profesiones, como la observación científica, marinería o puestos de mando.
El comité, conocido por sus siglas en inglés (LDAC), es un organismo consultivo con sede en Madrid y agrupa a todos los sectores y ONG relacionados con la pesca a larga distancia de la UE, es decir la que opera en aguas lejanas, grandes mareas y fuera del ámbito comunitario.
El protocolo forma parte de un informe con un conjunto de recomendaciones, enfocadas a la protección a la víctima, la formación a las tripulaciones y el diseño de actuaciones de respuesta.
Destaca la responsabilidad de los armadores para evitar el acoso y la violencia machistas, lo que incluye la obligación de actuar con rapidez o "sospechas", así como asegurar que las víctimas son protegidas de represalias y la cooperación con las autoridades competentes.
Medidas disciplinarias y sanciones
El documento sugiere distintas formulaciones para ese protocolo contra el acoso y sugiere medidas disciplinarias para aquellos marineros que lo cometan, entra ellas las rescisiones de contratos, el desembarco o la denuncia a las autoridades: "Estas medidas deberán ser proporcionales y documentadas".
El comité consultivo también ha recomendado que en los barcos haya instalaciones adecuadas para garantizar la privacidad, iluminación adecuada y espacios de acomodación "seguros".
Ha aconsejado la cooperación con las autoridades portuarias o de la bandera del buque en los casos en los que haya posibles delitos criminales o infracciones graves.
El comité aboga por protocolos que aseguren el acceso de las víctimas de acoso a apoyo médico o psicológico si es necesario, darles información sobre sus derechos y a la posibilidad de desembarcar o reubicar a las tripulantes sin sanción financiera, si es necesario para su seguridad.

"El acoso (a las mujeres) a bordo viola los derechos humanos y puede crear riesgos para la seguridad; en entornos cerrados puede provocar daños psicológicos y reputacionales a la flota", según el informe.
El dictamen recoge el Convenio 188 sobre condiciones laborales dignas a bordo y las orientaciones de la federación europea de sindicatos del transporte ITF, así como las convenciones de la ONU contra la eliminación de todas las formas de eliminación de violencia contra las mujeres.
La formación que plantea el comité incluye códigos de conducta y documentos de referencia en varios idiomas.
El LDAC afirma que las empresas armadoras deberán revisar la eficacia del protocolo por lo menos anualmente.





