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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pedirá en la próxima cumbre de la Unión Europea (UE), del próximo 1 de febrero, una derogación de la obligación de dejar un 4 % de la tierra en barbecho y simplificar la Política Agrícola Común (PAC), para tratar de aplacar las protestas de los agricultores.
"Hay que simplificar la PAC, es una evidencia", afirmó este viernes su primer ministro, Gabriel Attal, desde una granja de Montastruc de Salies, al norte de Toulouse, a donde se desplazó para desgranar una serie de ayudas en favor del sector agrícola.
Los agricultores desde hace ocho días han aumentado la presión sobre su Gobierno con bloqueos de autopistas y carreteras por todo el país.
Attal, que prometió acelerar los pagos de la PAC, de la que Francia es el primer beneficiario con 9.000 millones de euros al año, dijo que "aunque Europa es nuestra mejor protección, tenemos que mantenernos firmes para defender nuestra agricultura".
Portazo de Francia a Mercosur
El primer ministro francés, Gabriel Attal, refrendó este viernes la oposición de su país al acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur como una manera de calmar la revuelta de los agricultores franceses, que bloquea numerosas carreteras y autopistas descontentos con sus condiciones de vida.
"Como ya anunció el presidente de la República (Emmanuel Macron), Francia se opone a la firma del tratado del Mercosur. Lo digo alto y claro", dijo Attal ante un grupo de agricultores en una explotación ganadera en el departamento de Alto Garona (sur de Francia).
Este acuerdo comercial, que llevó décadas de negociaciones, tuvo un punto de inflexión en 2019 cuando se llegó a un acuerdo político entre el bloque europeo y los países Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y actualmente también Bolivia).
Para el primer ministro francés, ese tipo de acuerdos "son una ley de la jungla" que termina por afectar a los agricultores franceses.

El portazo del Gobierno francés a ese acuerdo -que quedaría así invalidado porque los 27 parlamentos de los Estados miembros de la UE han de refrendarlo- ya lo había anunciado en diciembre en la Cumbre de la COP28 el propio Macron.
El presidente francés había alegado la falta de reciprocidad de normas medioambientales entre Europa, consideradas las más exigentes del planeta, y Sudamérica.
La negativa de Francia sucede dos días después de que los cancilleres del Mercosur, en un encuentro en Asunción, diesen por sentado la disposición de sus países de avanzar en la negociación de los asuntos pendientes con la UE, con miras a concretar la firma de un acuerdo equilibrado a la mayor brevedad posible.






