El informe «Los grandes retos de 2025» que ha presentado este jueves esta firma arroja que, en volumen, las previsiones pasan por un ligero recorte, del 0,3 %, al fijarse la proyección en 30.853 millones de unidades vendidas.
Fuentes de Kantar han explicado que, para estas cadenas, el gran reto en 2025 será «ganar en cuota de mercado y poner el foco en invertir«, bien en «la marca, la innovación, la promoción o la publicidad» para «seguir creciendo», ya que la demanda se mantendrá estable durante este año y solo aumentará un 1 %.
Entre sus conclusiones, han apuntado que «las mejores perspectivas de empleo harán que parte del consumo se traslade de dentro a fuera del hogar«.
Han avanzado que se frenará el crecimiento de la venta de referencias con marca blanca por «el incremento progresivo de la confianza del consumidor y el foco de los distribuidores en crecer de nuevo de manera rentable».

Respecto a 2024, han explicado que fue un año de estabilidad en cuanto al gran consumo y «bisagra» entre la crisis de la covid -y posteriormente la inflación- y la vuelta a la normalidad.
Han señalado que durante el pasado ejercicio el valor de las ventas de productos de gran consumo aumentó un 2 %, un porcentaje que se alejó de las subidas de precios de años anteriores.
Kantar ha añadido que «la crisis inflacionaria ha dejado un mercado un 25 % más grande en valor que hace una década, pero un 4 % más pequeño en volumen«.
Esta disminución en volumen se produjo, según la consultora, por la bajada de la demanda de los hogares, que han reducido de forma importante el desperdicio y a la vez han elevado el número de ocasiones de compra de comida preparada y de elección de un plato único en las cadenas de distribución.
También, por el repunte de compradores que siguen una lista de la compra y de los que buscan productos que duren y cundan más.









