Los inspectores de pesca marítima han parado su actividad este martes en los puertos españoles y medio centenar de ellos se ha concentrado en Madrid, en una jornada de huelga general para protestar contra el Gobierno por los horarios y para reivindicar mejoras laborales, en la remuneración y en la seguridad.
A la huelga, convocada por los sindicatos ELA y CCOO, están llamados los 165 inspectores de pesca marítima que trabajan en Madrid y en los puertos, y según los convocantes, el seguimiento ha sido desigual.
Entre 50 y 60 representantes de los inspectores, según fuentes policiales, se han manifestado frente a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), junto a la Estación de ferrocarril Atocha-Almudena Grandes.
Los manifestantes, procedentes de todo el país, se han desplazado para continuar la protesta en la sede del Ministerio de Política Territorial, para terminar frente al edificio de la Secretaría General de Pesca del MAPA, en la calle Velázquez.
El paro dura 24 horas (hasta esta medianoche) y es la segunda huelga general en poco más de un año del colectivo, para rechazar la instrucción de horarios y para reivindicar mejores condiciones laborales, que compensen su responsabilidad.
La presidenta de la Asociación de Inspectores Pesqueros (Apipes), Ludi Rueda, ha declarado a la prensa que el seguimiento ha sido "desigual", pues ha detallado que mientras que en los puertos "ha rondado el 77 %" los inspectores que trabajan en Madrid lo han secundado "en un 50 %".
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (del que depende la Secretaría General de Pesca) no ha facilitado datos, por el momento, del seguimiento de la huelga.
La presidenta de Apipes ha subrayado que el motivo de la huelga es una instrucción de trabajo que no permite a los inspectores "desempeñar sus funciones con una programación", en una flota que faena 24 horas al día y siete días a la semana "sin ningún tipo de previsión".
"Esto nos lleva a que no podamos cumplir nuestros objetivos de inspección", ha señalado Rueda.

Los inspectores han reclamado un régimen de trabajo más realista, más eficaz y mejor remunerado, porque según la representante de Apipes, ahora esa disponibilidad se paga a 74 céntimos la hora y "no compensa, ni el esfuerzo, ni la peligrosidad en la que trabajamos en la pesca".
Asimismo, los inspectores han pedido a la administración que se reabran las negociaciones para cambiar esa normativa.
La acción de este martes es la segunda huelga y manifestación estatal de este colectivo, y afecta tanto a los inspectores que operan en el litoral como a los del control pesquero en Madrid.
Los inspectores han portado y coreado mensajes como: "El control de la merluza va a ser una chapuza", "Vaya, vaya, hoy tampoco se inspecciona la caballa"; "La inspección de sardina, en horario de oficina" o "Si el Ministerio no se moja, se acabará la gamba roja".
Han entonado versiones de canciones, que cantaron en la convocatoria de 2023 como "Secretaría.....cuanta hipocresía..." (por la canción "Ave María" de David Bisbal y la Secretaría General de Pesca) o de Mecano "Hoy, no me puedo embarcar" por el tema "Hoy no me puedo levantar".
A ellas han unido el "Ya no puedo más" de la canción "Vivir así es morir de amor" de Camilo Sesto.






