Saint-Martin-de-Ré, isla de Ré (Francia). Foto. Cedida por Jetcost

Saint-Martin-de-Ré, isla de Ré (Francia). Foto. Cedida por Jetcost

FRANCIA

La isla de Ré, refugio de la selección española

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI / EFETUR 19 de abril de 2016

Nos adentramos en la isla de Ré, en el Atlántico francés, el destino que acogerá a la selección española de fútbol durante la celebración de la Eurocopa. Buenas temperaturas, playas, gastronomía, boutiques o naturaleza son algunos de los incentivos del lugar.

A medio camino entre Nantes y Burdeos, frente a La Rochelle, en el departamento de Poitou-Charentes, se halla la isla de Ré, el destino francés elegido por el equipo de Vicente del Bosque para alojarse durante la Eurocopa 2016, entre el 10 de junio y el 10 de julio.

Considerado como uno de los destinos más “chic” del país, este paraíso que planta cara al Atlántico está formado por una decena de pueblos de casitas blancas y persianas de colores. Todas ellas, arropadas por paisajes tapizados de viñedos, marismas, bosques de pinos y playas salvajes que dejan una estampa digna de contemplar.

Destino de vacaciones

Es una isla que reúne atractivos como su imponente faro de las ballenas, construido en el siglo XIX y con 57 metros de altura, que ofrece desde lo alto unas vistas panorámicas sobre el entorno. También acaparan la atención las Salinas, espacios de agua poco profunda que constituyen una reserva para pescados y anguilas. Y entre ellas, en islotes o en el flanco de los montículos, se pueden contemplar numerosas especies que se acercan hasta aquí para anidar.

Vista aérea de Saint-Martin-de-Ré, isla de Ré (Francia). Foto. Cedida por Jetcost
Vista aérea de Saint-Martin-de-Ré, isla de Ré (Francia). Foto. Cedida por Jetcost

Una red de pistas de 100 kilómetros que permite recorrer la isla en su totalidad en bicicleta. A ritmo de pedaleo, se pueden descubrir las cabañas de los ostricultores y aprovechar la visita para degustar las famosas ostras locales; o la reserva natural de Lilleau des Niges donde avistar un espectáculo de más de 300 especies de pájaros procedentes de África, Siberia, Groenlandia, Escandinavia o Canadá. Tarros blancos, zancos blancos, avocetas elegantes, charranes comunes o pechiazules son algunas de las especies que se pueden observar en primavera.

Saint-Martin-de-Ré, la capital de la isla, edificada entre 1681 y 1685, ofrece una muestra de la arquitectura militar del siglo XVII, creada por “el ingeniero más famoso de Luis XIV”. Las fortificaciones de Vauban de Saint-Martin-de-Ré están clasificadas como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Esta ciudad invita a saborear un helado en el puerto, adquirir algún recuerdo en las innumerables boutiques de decoración y antigüedades que invaden el centro urbano, o degustar la gastronomía local en sus muelles repletos de terrazas y restaurantes.

Y, por supuesto, nadie puede irse sin disfrutar de una jornada en alguna de sus playas, disfrutando de largos paseos o de la práctica de deportes náuticos. Además, durante la Segunda Guerra Mundial, las playas de la isla fueron fortificadas por las fuerzas alemanas con búnkeres para bloquear una posible invasión marítima y, en la actualidad, muchos de ellos siguen siendo visibles lo que ofrece vestigios de la historia entre arena blanca y aguas cálidas.

Playa de Saint-Clément-des-Baleines, Francia. Foto: EFETUR/Cedida por Jetcost
Playa de Saint-Clément-des-Baleines, Francia. Foto: EFETUR/Cedida por Jetcost 

La isla ofrece interesantes propuestas de alojamiento como la del hotel Atalante Relais Thalasso 4*, en Sainte-Marie-de-Ré, el espacio elegido por el equipo español para pernoctar durante la Eurocopa. Desde las 96 habitaciones del establecimiento, con balcón o terraza, se disfruta de impresionantes vistas sobre el mar o las viñas.

Uno de sus principales atractivos es el Centro de Talasoterapia, de 1.700 metros cuadrados, que propone distintos tratamientos a base de agua de mar y una piscina exterior frente al océano. Asimismo, ofrece programas para ponerse en forma coordinados por médicos, dietistas, entrenadores deportivos y osteópatas.

Cabe destacar también que este hotel, en el que cuesta una media de 120 euros alojarse -según informa el buscador de vuelos y hoteles Jetcost-, cuenta con una amplia oferta gastronómica, con platos de temporada servidos en el restaurante Atalante -con dos tenedores Michelin-. Frente al mar, el chef Arnaud Thiry propone un menú con sabores locales y especial protagonismo de pescados frescos de la lonja de La Rochelle o de verduras de pequeños productores de la isla.

Lo más cómodo para viajar hasta aquí es volar a los aeropuertos de Nantes o Burdeos, según Jetcost. Desde Madrid a Nantes hay vuelos desde 138 euros, y a Burdeos desde 167 euros. En los pueblecitos de la isla hay pequeños hoteles en los que alojarse por unos 70 euros la noche la habitación doble.

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