Cepesca ha manifestado, en un comunicado, que la Unión Europea (UE) «debe decidir si en el nuevo ciclo político quiere disponer de una flota propia o dejar en manos de potencias pesqueras terceras el abastecimiento de pescado a sus ciudadanos».
El sector se ha declarado «acorralado» por las decisiones adoptadas por los políticos europeos a lo largo de los últimos cinco años y pedirá a los futuros representantes de los ciudadanos en el Parlamento Europeo, tras las elecciones del 8 de junio, que tomen conciencia sobre la flota española y su liderazgo dentro de la UE.
España genera el 20 % de la producción pesquera total de la UE y es líder tanto en volumen como en facturación global (1.790,29 millones de euros en primera venta en el año 2023 y un valor agregado que supera los 10.000 millones de euros).
Para Cepesca, los pescadores se sienten «arrinconados por la obsesión verde de la UE».
Según el sector, y tal como recoge en sus demandas a los partidos políticos, «los tiempos actuales requieren que la UE refuerce y vuelva a situar su producción de alimentos primarios, entre ellos los productos del mar, en un lugar destacado de la agenda y la estructura de la Comisión Europea (CE)».
Por ese motivo, las empresas pesqueras han pedido un comisario de Pesca desvinculado de las competencias de medioambiente y un vicepresidente ejecutivo de soberanía alimentaria.
«La Política Pesquera Común (PPC) necesita una revisión quirúrgica y con un prisma profesional capaz de reequilibrar sus objetivos y reforzar las dimensiones socioeconómicas y de seguridad alimentaria, así como garantizar que los pescadores sigan siendo competitivos», según el comunicado.

La flota también ha pedido revisar «políticas inviables», como la obligación de desembarque, y simplificar la normativa, eliminando la burocracia «innecesaria».
Y que la UE refuerce «la dimensión externa de su política pesquera» para garantizar una buena gobernanza internacional y redefina sus principios básicos sobre cómo participar y posicionarse durante las negociaciones mundiales.
Más control de las importaciones
La patronal pesquera reivindicará también «cláusulas espejo» a las importaciones, para evitar por ejemplo lo que ocurre con el «retroceso» del sector atunero de la UE frente a flotas asiáticas que, posteriormente, exportan sus productos al mercado comunitario sin cumplir los estándares medioambientales, sanitarios y sociales exigidos a los barcos europeos.
Por ello, solicitará crear una euro-etiqueta para los productos pesqueros.
Cepesca ha reclamado «volver a confiar en los datos científicos frente a la brujería medioambiental extrema que parece haber hechizado a buena parte de los parlamentarios europeos y a la Comisión Europea, y que conduce a autolesionarse e imponerse cierres sin base rigurosa».
En ese sentido, ha solicitado la revisión urgente de las vedas a la pesca de fondo de las 87 zonas del Atlántico oriental de la UE, siguiendo las recomendaciones científicas y dejando fuera del ámbito de aplicación las artes de palangre de fondo y enmalle.
Ha apelado, asimismo, a la racionalidad para abordar el proceso de descarbonización de la flota y a una transición con plazos realistas.
Otra demanda es facilitar el relevo generacional y la plena circulación de trabajadores de la pesca de la UE, así como la convalidación de los títulos expedidos en sus Estados miembros y la flexibilidad para contratar extranjeros.









