Organizaciones de pescadores españoles, europeos e iberoamericanos han reclamado un mayor apoyo público y "menos palabras", con motivo del Día Marítimo Mundial que se celebra este jueves. El sector afronta una crisis energética y el reto del cambio climático.
El Día, que conmemora la Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU el último jueves de septiembre, tiene este año como lema "De la política a la práctica: impulsando la excelencia marítima", y para el sector pesquero es una ocasión para pedir más respaldo dentro de las regulaciones marinas.
Los precios del gasóleo, las amenazas climáticas y el desequilibrio de la regulación pesquera en comparación con otras actividades marítimas destacan entre las preocupaciones para representantes de la pesca española y de organizaciones pesqueras internacionales.

Recompensa a través de mejores políticas
La asociación Pesca España, que promueve campañas para realzar el trabajo de los marineros como productores de alimentos, ha reivindicado "pasar de las palabras a los hechos", para que los pescadores puedan recibir su recompensa a sus enormes sacrificios que realizan día a día a través políticas europeas que les hagan las vida más fácil".
Así lo ha defendido en declaraciones a EFE Agro el presidente de Pesca España, Javier Garat, que también preside la patronal europea pesquera Europêche, en un momento en que la UE debate el futuro presupuesto para 2028-2034, con propuestas de Bruselas diluyen los actuales fondos pesqueros en un "megafondo" y plantean recortes para la pesca y la acuicultura.
El sector reclama, además, una reforma de la Política Pesquera Común (PPC) para modernizarla y permitir las ayudas a la renovación de la flota, pero desde la Comisión Europea (CE) no está prevista una revisión en esa línea.
Garat, también secretario general de la patronal de armadores Cepesca, ha reclamado una simplificación administrativa; precisamente la flota española reclama una prórroga de las ayudas frente al precio del gasóleo y las normas comunitarias dificultan ampliar esos apoyos.
Una simplificación más necesaria aún para las pymes, ha añadido.
España es la primera potencia pesquera de la UE, con 8.324 buques, más de 30.000 tripulantes, 150.000 empleos indirectos y la actividad aporta cerca de 10.000 millones de euros de valor agregado bruto.
Amenazas para la pesca artesanal
El presidente de la Red Iberoamericana de Pesca Artesanal de Pequeña Escala, Nicolás Fernández, ha declarado a EFE Agro que es necesario "reivindicar la posición de la pesca a lo largo de su historia y que ahora se ve amenazada y desplazada por otros intereses nuevos donde se le margina".
Por ejemplo, Fernández, gerente de la Organización de Productores Pesqueros de Conil, en Cádiz, (OPP 72) ha subrayado la preocupación entre los pescadores de muchos países por la dificultad para compatibilizar su trabajo con la acuicultura industrial.
Ha admitido que esa situación no es la del litoral español, donde la acuicultura es de pequeña escala.
También ha pedido que la economía azul -vinculada a los recursos marinos- se equilibre con la aportación científica para que las comunidades artesanales "que sostienen la soberanía alimentaria" no se vean desplazadas.
En cuanto al cambio climático ha apuntado que el ecosistema marino "se transforma más rápido que el que el tiempo que tiene la ciencia para estudiar cómo actúa, según ha reconocido la ONU y además, hay un déficit del consumo per cápita de alimentos pesqueros", ha añadido.
También se ha referido al problema del combustible "y a la desfachatez de que las petroleras hagan lo que quieran mientras hunden a la población", ante lo que ha pedido medidas para limitar el encarecimiento del gasóleo "y que se acabe de una vez" la guerra en Oriente Medio.






