Inverandero en Almería. Foto: Juan Javier Rios.

La inteligencia artificial pide paso en el mar de plástico almeriense

Publicado por: agro 11 de noviembre de 2022

El uso de la tecnología digital y la inteligencia artificial piden paso para abrirse camino en el mar de plástico que suponen las miles de hectáreas de invernaderos que inundan el Poniente Almeriense; un mundo de sensores, data y "apps" para una agricultura más eficiente.

La Estación Experimental Cajamar "Las Palmerillas", en El Ejido (Almería), se ha convertido en un escaparate de la gran variedad de tecnología con la que cuenta el sector hortofrutícola de la zona para hacer que sus invernaderos sean inteligentes, algo que puede conseguirse sin grandes inversiones y que ahora se facilita además con las ayudas públicas para conseguir el kit digital en las explotaciones.
Es uno de los mensajes lanzados durante la jornada de campo programada dentro del foro Datagri para el impulso de la transformación digital en el sector agroalimentario que finaliza este viernes en esta localidad almeriense.
Los invernaderos de dicha estación son un laboratorio en el que muchas empresas prueban sus tecnologías de última generación para conseguir cultivos más productivos, sostenibles y a un menor coste.
Una de ellas es "Invernadero Inteligente (Smart Inver)", cuyo consejero delegado, Francisco Gutiérrez, ha mostrado el equipo de sensores que tiene instalados capaces de recoger niveles de radiación, concentración de CO2, humedad o temperatura.


Una ingente cantidad de información que se actualiza cada 15 minutos y que permite determinar con precisión la posibilidad de la aparición de plagas y enfermedades; o saber cuándo hay un nivel de radiación óptimo para que las plantas realicen la fotosíntesis y facilitar así su crecimiento.
Gutiérrez es consciente de la necesidad de "democratizar" esta tecnología y aunque admite que las herramientas más potentes siguen siendo difíciles de asumir económicamente para explotaciones familiares, sí asegura que "por menos de 1.000 euros" se puede acceder a tecnología que aporta información "básica" para mejorar las cosechas.

Sensores para ahorrar hasta un 40 %

La empresa "Ikostech" también vende sensores que generan una gran cantidad de datos para ayudar a tomar las mejores decisiones para optimizar y gestionar el manejo agronómico de los cultivos.
Su CEO, Joaquín Soriano, ha detallado que el manejo de esa información a pie de invernadero permite ahorrar entre un 28 y un 40 % de agua al agricultor.
Cuentan ya con un millar de usuarios en Almería, lo que se traduce en 1.000-1.500 hectáreas sensorizadas, pero tiene mucho potencial de crecimiento porque eso representa solo el 10 % del total de superficie susceptible de beneficiarse en la provincia.
Sus sensores generan más de 140 mediciones diarias sobre humedad, temperatura, radiación o conductividad del suelo que se traducen en algoritmos y en información disponible en el teléfono móvil del agricultor para calcular, por ejemplo, las necesidades hídricas precisas del cultivo.
En la misma línea, el director comercial en españa de "Gro Fit", Mario Cuppen, ha hecho una demostración de sus sensores remotos de gran precisión gracias a la inteligencia artificial.
Tienen soluciones adaptadas a fincas pequeñas, medianas y grandes y consiguen ahorrar hasta un 15 % de agua y fertilizantes; un 20 % de aumento en los rendimientos de las cosechas (cantidad y calidad); y hasta un 20 % de aumento en las ganancias.
Pero no todo son sensores para obtener volúmenes extraordinarios de datos sino que también se puede conseguir producir más con menos coste gracias a la tecnología de las nanoburbujas de oxígeno en el riego.
Es uno de los estudios que ha presentado la empresa BS Nature (Moleaer) de manos de uno de los miembros de su departamento técnico, Pablo García.
Inyectan oxígeno en agua de riego de tal forma que aumentan de forma significativa la concentración de oxígeno disuelto y eso facilita la nutrición de la planta o que se estrese menos por las altas temperaturas.
Todo ello se traduce en un mejor rendimiento, un menor uso del agua y una mayor producción; en concreto, en los ensayos con pepino han incrementado un 16 % la producción.
Una herramienta similar usa la tecnológica Bihox Agro, según ha expuesto uno de sus consejeros delegados Pelayo Fernández.
También consiguen insertar moléculas de oxígeno en el agua de tal forma que la planta, al tener una mayor oxigenación, absorbe los nutrientes del suelo "mucho mejor".
Llevan dos años comercializándolo en Almería donde, por el momento, tienen 90 clientes.
La segunda y última jornada de Datagri ha contado además con la celebración de dos ponencias del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Una de ellas ha mostrado resultados y experiencias del paquete de digitalización mientras que la segunda ha abordado el Sistema de Información de las Explotaciones (SIEX) y el cuaderno de explotación.
Se ha impartido además un taller sobre innovaciones tecnológicas en el agua y otro sobre acompañamiento en la transformación digital.
Además ha habido un espacio para hacer breves exposiciones sobre proyectos como "AR-Entomozoom", "GO Electrotech" y "We-Láser" y una zona de demostraciones con una quincena de expositores

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