Las organizaciones agrarias han insistido en mantener las negociaciones entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EEUU) para evitar la escalada de la guerra comercial y han reclamado al Gobierno una partida presupuestaria en caso de que se agraven los efectos de los aranceles.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Luis Planas, se ha reunido este lunes con los representantes de las organizaciones agrarias (Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones) para abordar los asuntos de actualidad agroalimentaria.
Las organizaciones han resaltado los efectos negativos que tiene la imposición de aranceles para los productores nacionales, que puede derivar en un alza de precios y de los costes de producción, aunque Unión de Uniones ha ido más allá y ha pedido "reaccionar ya".
El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha hecho hincapié en la necesidad de mantener el mercado norteamericano, a pesar de la apertura a nuevos países: "Nuevos mercados sí, pero hay que insistir en los que tenemos".
Asimismo, ha pedido al ministerio una reunión para analizar las consecuencias que de la futura Política Agraria Común (PAC) ya que algunos sectores se encuentran con "dificultades", como es el caso de los cereales, producto en el que "algunos están usando como excusa los aranceles para bajar su precio".
Los costes de producción "siguen subiendo día a día" lo que se suma a las incertidumbres derivadas de la guerra comercial, por lo que ha reclamado al Gobierno que destine una partida del presupuesto para hacer frente a los aranceles en ayudas al sector agrario.
El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha pedido "agotar todas las vías de negociación" entre la UE y EEUU para evitar la escalada de la guerra comercial y "mitigar al máximo los aranceles".
En este contexto, Padilla ha advertido: "No podemos hacer un apocalipsis total (de la situación), porque le damos un arma muy importante a algunos manipuladores", quienes, según ha explicado, se aprovechan de no poder enviar el producto a EEUU para subir su precio y tenerlo en "estocaje".

En su primera intervención en Agricultura como nuevo secretario general de UPA, Cristóbal Cano ha agradecido al Gobierno su viaje a China y Vietnam para ampliar los lazos comerciales ya que "Estados Unidos ha dejado de ser un socio fiable".
Para Cano, detrás de la guerra comercial "subyacen ciertos mensajes de negacionismo de la crisis climática" y, por ello, ha urgido a "no dar ni un paso atrás" en la forma de producción nacional que ha hecho ser al sector "potencia alimentaria".
"La guerra nos la ha impuesto Trump", ha recalcado el coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, quien ha pedido a la UE "reaccionar" pues, los efectos de las políticas del presidente estadounidense se pueden ver en su anterior legislatura, que han provocado que se haya "dejado de producir aceituna negra" en España.
Cortés se ha mostrado contundente: "Si hacemos exactamente lo mismo que hace siete años, los aranceles del señor Trump nos los volvemos otra vez a comer".
Novedades en la representatividad
El encuentro ha sido el primero que reúne en la misma mesa a Planas con las cuatro organizaciones agrarias (incluida Unión de Uniones) y en un momento en el que el Ministerio acaba de abrir el procedimiento para determinar la nueva representatividad tras el cambio en la normativa.
Barato ha asegurado que la nueva forma aprobada para certificar dicha representatividad agraria estatal es "infumable": "Me interesan más otro tipo de situaciones del mundo agrario", ha destacado.
Mientras, Padilla, ha rechazado entrar en polémica alguna y confía en que su organización esté ya trabajando para acreditar su nivel de representatividad a nivel nacional: "Vamos a hacerlo, como no puede ser de otra manera".
El secretario general de UPA ha reconocido que el nuevo modelo elegido "no es el más acertado (...) No obstante, lo compartimos y aceptamos", ha señalado.
Para Luis Cortés, se trata de un "gran paso" dado por el Ministerio porque en el campo "tiene que haber democracia".
Se ha quejado de la actitud recibida por alguna de las otras organizaciones agrarias en este proceso y cree que "ha sido una vergüenza" lo que ha ocurrido con la representatividad estatal agraria en España estos años.






