La ciudad de Málaga, bañada por la cálida luz y la sal del Mediterráneo, cuenta con innumerables atractivos, la mayoría a la vista desde este hotel . Por su excepcional ubicación y, especialmente por su altura, desde su terraza se puede divisar la Catedral de Málaga -conocida como la Manquita porque le falta una torre-, la Alcazaba -testigo del paso de la historia-, el entramado de callejuelas del casco histórico y el puerto, que ha marcado la historia de la ciudad. Por ello, una de las principales comodidades de este hotel es poder relajar la vista y respirar la brisa marina tomando un refrigerio o un refrescante baño en al piscina al aire libre.
El resto de las plantas del hotel, 214 habitaciones con todas las comodidades , como conexión a Internet o aire acondicionado. Este alojamiento también está muy orientado al turismo de reuniones, por su cercanía a la estación de tren de alta velocidad y al aeropuerto internacional de Málaga. Para ello, dispone de 9 salas de reuniones con un total de 720 metros cuadrados para albergar encuentros profesionales.
Para cultivar cuerpo y mente, el centro fitness del hotel y su oferta gastronómica; sobre todo, la que se elabora en el AC Málaga Palacio Restaurant, donde se puede disfrutar de las propuestas del chef Rafael López que ha fusionado la cocina internacional con la tradición gastronómica mediterránea de Málaga.









