Santuario de Medjugorje, en el sur de Bosnia. Foto: EFE/Velija Hasanbegovic

Santuario de Medjugorje, en el sur de Bosnia. Foto: EFE/Velija Hasanbegovic

BOSNIA

El centro de peregrinaje de Medjugorje pierde su tirón turístico

Publicado por: Nedim Hasic/EFE 27 de junio de 2017

La localidad de Medjugorje, ubicada en el sur de Bosnia y que se había convertido en un próspero centro de peregrinaje, ve ahora peligrar su futuro ante las dudas del propio papa Francisco sobre la autenticidad de las apariciones de la Virgen María.

Tras una reciente visita al santuario mariano de Fátima, en Portugal, el Papa precisó que las primeras apariciones de Medjugorje "se deben seguir estudiando", pero que sobre las actuales todos "tienen dudas".

"Yo personalmente soy más malo", dijo Francisco y agregó: "yo prefiero a la Virgen madre y no a la madre que parece jefe de la oficina de telégrafos y va mandando mensaje todos los días".

Ya antes de Francisco, el obispo de Mostar (Herzegovina), Ratko Peric, había sido más rotundo todavía al asegurar este mismo año que la Virgen María no se ha aparecido en Medjugorje.

Escepticismo generalizado

El escepticismo de la Iglesia es criticado, o ignorado, por quienes viven de los peregrinos en ese pueblo, cuyos habitantes han recibido en las últimas tres décadas a unos 40 millones de visitantes.

"Peric nunca quiso hablar con los videntes o recorrer las colinas (donde hubo apariciones). Viene por obligación una vez al año y afirma desde hace años que todo esto es falso", se lamenta Zeljko Vasilj, director de la Comunidad Turística local.

Vasilj espera con optimismo el informe que el enviado papal, Henryk Hoser, tiene que presentar en breve sobre la situación pastoral de Medjugorje y las exigencias de los peregrinos.

"Hoser visitó en 24 horas todas las colinas, habló con los videntes, ha visto todo en la iglesia, en la aldea. Sus impresiones son positivas", confía Vasilj.

"Medjugorje es un milagro para cualquier persona", afirma en declaraciones a Efe.

Jadranka, propietaria de una de las numerosas tiendas de recuerdos, cuenta que no teme que las dudas sobre las apariciones marianas afecten mucho al turismo.

"Podrá reducirse un poco el número de turistas, pero Medjugorje seguirá siendo siempre un santuario", asegura a Efe.

De hecho, afirma que muchos de los visitantes no saben lo que ha dicho el papa Francisco sobre el tema o "no les interesa".

Artículos religiosos frente al Santuario de Medjugorje, en el sur de Bosnia. Foto: EFE/Velija Hasanbegovic
Artículos religiosos frente al Santuario de Medjugorje, en el sur de Bosnia. Foto: EFE/Velija Hasanbegovic

Una de las peregrinas que desconocía la opinión papal es Carolina Ureña, una dominicana de 27 años que ha venido a Bosnia junto a un grupo de unos 30 peregrinos.

Explica a Efe que ésta es su tercera visita en nueve años a Medjugorje, un lugar en el que, afirma, siente "el amor".

"Quise ver, conocer, experimentar lo que pasa aquí. Es un lugar maravilloso. Siento tranquilidad y felicidad", relata a la hora de describir sus sensaciones en la localidad serbia.

Las supuestas apariciones comenzaron el 24 de junio de 1981, cuando seis niños aseguraron a un grupo de frailes franciscanos haber visto y escuchado a la Virgen en una colina de los alrededores de la localidad, situada a pocos kilómetros de Mostar.

Desde entonces los videntes afirman haber visto a la Virgen unas 40.000 veces más, es decir, de media, unas tres veces por día.

Un destino transformado

Ciertas o no, las apariciones han transformado lo que era una pobre aldea en toda una ciudad, con decenas de hoteles, hostales, restaurantes y tiendas, por las que pasan cientos de miles de personas cada año, si bien las visitas llevan varios años a la baja.

Según estimaciones del economista bosnio Vencel Culjak, que ha estudiado el fenómeno económico del santuario, Medjugorje ingresa unos 90 millones de euros por año.

Pero los temores sobre el futuro de Medjugorje van más allá del escepticismo de la Iglesia, ya que en los últimos años el número de visitantes fue bajando también por la crisis económica.

En 2016 se estima que un millón de personas visitó Medjugorje, un 20 % menos que el año anterior.

"No llegan tantos como hace cuatro o cinco años. Se redujo el número cuando Europa se vio afectada por la crisis económica. Sobre todo, hay menos italianos", que suelen constituir la mitad de los visitantes, explica Vasilj.

El responsable turístico indica que en esta época del año debería haber unos 10.000 peregrinos italianos en el santuario, pero que ahora apenas son unos 200.

"En total, de momento, hay en Medjugorje unas 1.500 personas. Y si le digo que tenemos más de 20.000 camas hoteleras... Sobran los comentarios", concluye Vasilj con preocupación.

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