Los agricultores, las cooperativas y los ingenieros agrónomos atestiguan que la práctica de la cubierta vegetal, que en España afecta a ayudas por valor 307 millones de euros anuales, es beneficiosa a largo plazo, pero está costando mucho aplicarla por el clima, por la tradición o por los costes. Así lo han asegurado en una nueva edición del podcast «Efeagro. Punto de Encuentro».
El podcast está disponible en las plataformas Ivoox y Spotify. Puedes escuchar el podcast completo aquí
En el podcast, el ingeniero agrónomo Manuel Candelas, experto en explotaciones de Castilla-La Mancha, el presidente de la cooperativa olivarera Puerta de las Villas, Pepe Gilabert, desde Mogón (Jaén) y, desde Osso de Cinca (Huesca), el productor de frutales Óscar Moret analizan los pros y contras de la nueva exigencia de la cubierta vegetal.
La implantación de cubiertas vegetales, una práctica voluntaria, entra dentro de los ecorregímenes -ayudas que priman servicios al medioambiente- para cultivos leñosos -viña, olivar o frutales- dentro del Plan Estratégico nacional español de la PAC.
Se trata de cubiertas de plantas espontáneas o sembradas para evitar que el suelo esté “desnudo” y haya erosión, además de fomentar la biodiversidad o la captura de carbono, según Candelas.
Las ayudas que se dan por mantener las cubiertas vegetales se cobran de manera voluntaria, es un apoyo por «ese esfuerzo adicional». Pueden ser floras que nacen de manera natural o cubiertas artificiales por la incorporación a los suelos de restos de poda a modo de «acolchado» y para frenar los procesos de erosión hídrica, según Candelas. Pueden servir también como sumideros de carbono y como fuente de biodiversidad.
El problema para aplicarlo se produce porque los agricultores no saben como manejar la nueva práctica. Además, según Candelas, en el secano del centro de España hay más dificultad precisamente. Allí las cubiertas vegetales consumen la «escasa agua» en el suelo en zona de menos disponibilidad hídrica y pueden poner en riesgo la producción agraria.
Según Candelas, hay dudas sobre la rentabilidad de esta práctica. Además, requiere una maquinaria especializada y en las cubiertas están prohibidos los fitosanitarios.
Gilabert, productor de aceite ecológico en Andalucía, defiende que es una práctica asumible, y que cuando pasan los años se esponjan los suelos y al cabo de los años solo tiene «efectos beneficiosos», desde el punto de vista económico y ambiental.
Por su parte, Moret apunta que en su comarca, el Bajo Cinca, se realiza pero se complica mucho en zonas de secano y opina que «está pensada para países más húmedos». También apunta que el incentivo que se cobra por la cubierta de la PAC no mueve a los agricultores a implantarla.
La competencia entre las plantas por el agua, los costes de producción, el rumbo de la PAC y el importe de las ayudas son objeto de debate en el podcast.









