En un comunicado, la FIAB se ha referido este jueves a los datos de Datacomex (Secretaría de Estado de Comercio) hasta abril, que reflejan que España ha exportado alimentos y bebidas por un valor de 16.735 millones de euros entre enero y abril, lo que supone un crecimiento del 10,6 % con respecto al mismo periodo de 2023.
La patronal valora los «síntomas de recuperación de la actividad de las empresas en el exterior» que «permite hablar de un freno en la dinámica de los ejercicios anteriores en cuanto a la caída del volumen que esperamos mantener a lo largo de 2024», ha subrayado el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo.
En 2023, el sector cerró un ejercicio «más inestable debido a la situación macroeconómica global, la tensión de los mercados, los efectos de la inflación sobre los costes y el comercio exterior, así como por la sequía», ha recordado la FIAB.
Fue una combinación que, junto a la debilidad de las exportaciones y el consumo interno, llevó a la producción de la industria de alimentación y bebidas a un valor inferior al de 2021, cuando ya se venían perfilando los síntomas de desaceleración finalmente confirmados en 2023, ha reconocido la industria.
Por ello, los datos de abril han provocado el «optimismo» en cuanto a que este impulso de la internacionalización se refleje en la evolución de la producción real del sector también en los primeros meses del año.
«Que las exportaciones de alimentos y bebidas mejoren no solo su valor, sino su volumen, es una gran noticia. Es vital que esta tendencia persista para ayudar a las empresas en su recuperación, necesaria para hacer frente a una situación global aún lejos de estabilizarse», ha augurado García de Quevedo.
Entre los factores, la tasa de la inflación que «parece haber entrado en un estado de moderación en 2024», especialmente en áreas estratégicas para el comercio de la industria española de alimentación y bebidas, como son algunas zonas de Europa y Estados Unidos.
En cuanto a los mercados, FIAB ha subrayado el «significativo» avance de Estados Unidos, «país muy importante para el sector alimentario español y que se posiciona como el primer mercado de destino fuera de la Unión Europea».
Sin embargo, las ventas a China siguen descendiendo, tanto en valor como en volumen, una «situación que amenaza con agravarse debido a las posibles represalias que las autoridades del país asiático estudian sobre las importaciones del sector del porcino europeo», han advertido desde FIAB.









