El Reino Unido había rechazado convocar un nueva reunión hasta que Bruselas aceptara un «cambio fundamental» en su estrategia negociadora y aceptara que ambos lados del canal de la Mancha deben ceder terreno.
«Hemos acordado de manera conjunta una serie de principios» para llevar a cabo una «fase intensificada del diálogo», indicó en un comunicado un portavoz de Downing Street, residencia oficial del primer ministro británico, Boris Johnson.










