Las intensas olas de calor en España han derivado en los últimos años en cambios de hábitos y de destinos para muchos viajeros y en el incremento de la ocupación del turismo rural en zonas como Asturias o Navarra donde se puede disfrutar "a la sombra" de espacios únicos como la Senda del Oso o en la Selva de Irati.

