Columnas de humo en los montes de Morcín (Cantabria), el pasado 7 de abril. EFE/ Eloy Alonso

por el estado del combustible y el agua

Imágenes satelitales y big data para anticipar la gravedad de un incendio

Publicado por: Efeagro 19 de junio de 2026

Un estudio de la Universidad de León (Ule) ha logrado predecir con alta precisión la gravedad potencial de los incendios forestales mediante la combinación de imágenes de satélite y modelos avanzados de combustibles.

Este avance podría reforzar las estrategias de prevención y gestión en territorios especialmente expuestos como Castilla y León.

El trabajo, que acaba de ser publicado en la revista científica "Fire Ecology", analiza por primera vez el potencial de integrar los denominados "tipos de combustible Prometheus" con variables biofísicas de la vegetación obtenidas desde el espacio, como el contenido de agua o la densidad del dosel para anticipar el impacto de los fuegos.

La investigación se basa en el estudio de cuatro grandes incendios ocurridos en España durante la campaña extrema de 2022, entre ellos el de la Sierra de la Culebra (Zamora), que arrasó miles de hectáreas y puso de manifiesto la vulnerabilidad del noroeste peninsular ante episodios de calor y sequía.

Los resultados evidencian que la combinación de ambos tipos de datos permite explicar hasta un 71 % de la variabilidad de la severidad del fuego, superando claramente los modelos que emplean solo uno de estos factores por separado.

Según el estudio, el factor más determinante es el contenido de agua en la vegetación viva —conocido como CWC—, seguido por el tipo de combustible, la cobertura vegetal y la cantidad de clorofila.

"El agua en la vegetación actúa como un elemento clave que puede frenar o intensificar el impacto del incendio", apunta la investigación, que subraya que los fuegos más severos se producen cuando existe una gran cantidad de combustible seco y continuo.

En cambio, cuando la vegetación mantiene altos niveles de humedad, la severidad del incendio se reduce de manera significativa, incluso en áreas con abundante masa forestal, lo que abre la puerta a estrategias de gestión centradas en mantener la vitalidad del ecosistema.

Una fotografía de archivo de un incendio en la provincia de Zamora. EFE/Mariam A. Montesinos

El estudio también detecta que las masas forestales densas pero estresadas —con menor vigor fisiológico— son especialmente vulnerables a daños intensos, lo que pone el foco en el impacto combinado de la sequía y el abandono rural en la evolución del riesgo de incendios.

Los investigadores destacan que este tipo de herramientas basadas en teledetección permiten analizar grandes territorios con alta resolución —hasta 20 metros— y de forma continua, algo esencial en escenarios de cambio climático donde los incendios son cada vez más frecuentes y extremos.

En regiones como Castilla y León, que en los últimos años ha sufrido incendios de gran magnitud, estos modelos podrían facilitar la planificación preventiva, ayudando a identificar zonas donde reducir la carga de combustible o priorizar actuaciones forestales.

El trabajo subraya, no obstante, que la gestión del combustible no es suficiente por sí sola para evitar grandes incendios en condiciones meteorológicas extremas, aunque sí puede ser determinante para limitar su severidad y sus efectos ecológicos.

La investigación ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación a través del proyecto LANDSUSFIRE y por la Junta de Castilla y León mediante el proyecto IAFIREXTCyL.

Secciones : Actualidad Forestal

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