El campo de vuelo del núcleo de Cuesta la Palma, en Loja (Granada). EFE/Castillo Loxa

El campo de vuelo del núcleo de Cuesta la Palma, en Loja (Granada). EFE/Castillo Loxa

TURISMO EN LAS ALTURAS

Turismo de altos vuelos

Publicado por: Yolanda Aguilera 12 de mayo de 2015

El campo de vuelo del núcleo de Cuesta la Palma, en Loja (Granada), ofrece "bautismos aéreos" en ultraligeros personalizados, maniobras aéreas y clases de vuelo a los aficionados que deseen surcar el cielo de esta pedanía de poco más de 300 habitantes a mitad de camino entre Granada y Málaga.

El núcleo rural de Cuesta la Palma es el único punto de la provincia de Granada que cuenta con un campo de vuelo de ultraligeros. Situado a pie de la A-92, el centro ofrece la experiencia de volver a los orígenes de la aviación pero con más seguridad.

Cada jornada, los ultraligeros fabricados en los propios hangares del aeródromo, levantan el vuelo en esta pedanía lojeña situada a tiro de piedra de las provincias de Málaga, Granada y Córdoba.

A una velocidad aproximada de 65 kilómetros por hora, los 450 kilos de peso de estas aeronaves compiten en belleza con sus antecesores, los alas delta y parapentes que sobrevuelan la sierra de Loja.

Una experiencia única

Decenas de pilotos y turistas acuden los fines de semana para disfrutar de una experiencia única: sobrevolar algunas localidades de las provincias limítrofes por 40 euros.

Es el denominado "bautismo aéreo", un atractivo turístico con mucho tirón en el que el visitante, durante algo más de 15 minutos, planea la aeronave sobre los pueblos colindantes sin apenas ofrecer resistencia al aire.

"Hemos intentado mejorar las instalaciones anteriores para que pilotos, aficionados y visitantes se sientan cómodos"

Para los más avezados, el campo de La Palma dispone de las instalaciones necesarias para impartir cursos de vuelo y todo lo relacionado con la industria de la aeronáutica. Es más, si el turista lo demanda puede volar en una aeronave especialmente diseñada para éste.

Sus promotores, Brank Brummelman y Jesús Miranda, de la empresa Coloso Air, aseguran a Efe que las buenas condiciones climatológicas de la zona convierten este campo en un espacio ideal para la práctica del vuelo los 365 días al año.

Mejora de las instalaciones

Ésta fue la razón principal para que en agosto de 2014, Brank y Jesús iniciaran la remodelación del conocido como aeródromo de la Palma, algo más de 2,5 hectáreas de terreno dedicadas a la práctica del vuelo en ultraligero tanto monoplaza como biplaza.

La empresa ha ampliado las instalaciones originarias con nuevos hangares, aulas de formación, cafetería así como torre de control, pistas de aterrizaje y rodaje entre extensiones de olivos y cereales.

"Hemos intentado mejorar las instalaciones anteriores para que pilotos, aficionados y visitantes se sientan cómodos", explica a Efe el jefe de vuelos de Coloso Air y piloto instructor, Jesús Miranda.

Un trabajo fácil

Después de muchas horas de vuelo, Miranda aclara que "aprender a volar en ultraligero no es difícil". Durante las primeras sesiones en las que se estudia aerodinámica, meteorología, maniobras en el aire, emergencias y todo lo que después será de utilidad, el alumno vuela acompañado y una vez que haya adquirido soltura, lo hará sólo.

"La gente piensa que somos unos locos del aire pero lo único que hacemos es aplicar nuestros conocimientos a lo que nos gusta"

Los 12 ultraligeros, drones junto a destacadas piezas de aeromodelismo que aguardan en los hangares del campo de vuelo, no tienen descanso los fines de semana. De hecho, pilotos de Sevilla, Córdoba y Málaga acuden al centro, donde tienen garantizadas muchas horas de vuelo.

Otro de los alicientes es que Jesús y Brank fabrican los mismos ultraligeros que poco después harán volar: "La gente piensa que somos unos locos del aire pero lo único que hacemos es aplicar nuestros conocimientos a lo que nos gusta".

Ambos emprendedores creen que el turismo aéreo es un sector en continuo crecimiento que generará muchos empleos en la comarca siempre que reciban el apoyo necesario. Y es que las expectativas de estos dos pilotos es convertir el campo de Cuesta la Palma en un centro turístico de altos vuelos.

Secciones : Turismo Viajero

Descubre más desde EFEAgro

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo