El frío, la nieve y los vientos fueron algunos de los obstáculos que el francés Albar Tessier, un profesor invidente, tuvo que vencer para atravesar en una semana 140 kilómetros en el salar boliviano de Uyuni, el más grande y alto del mundo.

El frío, la nieve y los vientos fueron algunos de los obstáculos que el francés Albar Tessier, un profesor invidente, tuvo que vencer para atravesar en una semana 140 kilómetros en el salar boliviano de Uyuni, el más grande y alto del mundo.