Plantación de vides protegidas por pequeños muros de piedra seca en las Islas Canarias. EFE/Paloma Puente

DESARROLLO RURAL

La piedra seca, un legado que lucha por su conservación y con utilidad aún para el campo

Publicado por: Juan Javier Ríos/EFEAGRO 19 de julio de 2026

La construcción en piedra seca fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2018. Ha servido a lo largo de la historia para construir chozas, caminos, para guardar ganado o para crear terrazas agrícolas

La construcción en piedra seca, tan vinculada al mundo rural, es patrimonio de pasado y de presente al gozar del reconocimiento de la Unesco, con entidades en España que luchan por su conservación y jóvenes que la trabajan aún en el campo.

Tras su declaración en 2018 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, se puso el foco en este arte de construir chozas, caminos, puentes o fortificaciones colocando unas piedras encajadas con otras sin utilizar materiales de unión como el cemento.

Se practica desde hace siglos en varios países de Europa y otras zonas del mundo y, según la resolución de la Unesco, requiere una comprensión "innata" de la geometría y la física para asegurar la estabilidad "a largo plazo de la estructura y su adaptación al terreno y al clima local".

Dar a conocer el patrimonio

En la provincia de Almería opera la cooperativa Natures, liderada por dos geólogos entre cuyos cometidos se encuentra el de conservar el patrimonio existente en piedra seca en la alpujarra almeriense y darlo a conocer a la sociedad, apunta a Efeagro su presidente, Jorge Ridao.

En esa zona, como en otras partes de España y del resto del mundo, la piedra seca fue una técnica constructiva crucial para la agricultura y la ganadería, ya que permitía levantar muros de deslinde de fincas y contención del ganado, y crear terrazas agrícolas, chozos de pastores y corrales, entre otros.

Hace 12 años comenzaron ese proceso de divulgación en la zona de la Sierra Nevada almeriense con la celebración de cursos de formación, principalmente para gente vinculada al sector de la construcción que seguía interesada en mantener la piedra seca en algunas construcciones.

Demostración de labores de trilla con animales en un cercado con muros de piedra seca. Efeagro/Natures

Posteriormente, Natures optó por la celebración de campus internacionales sobre piedra seca que se celebran en la segunda quincena de agosto y a los que acude una veintena de personas procedente de diferentes países.

El objetivo de ese campus es que los asistentes participen en la recuperación de patrimonio hecho con piedra seca, como eras (espacios empedrados que se dedicaban a la trilla y cultivo) y balates (muros).

Natures también participa en la recién creada Escuela Nacional de Piedra Seca, con sede en Fiñana (Almería), que ha recibido una primera subvención de 200.000 euros del Gobierno y uno de sus fines es conseguir que haya una cooperativa de servicios públicos ligados a la construcción de piedra seca.

Jóvenes "paereros"

Juan José Torralbo, con 28 años, se dedica a trabajos de mantenimiento en varias fincas ganaderas de la comarca de Los Pedroches (Córdoba) y una de sus labores es ser "paerero", es decir, levantar paredes de piedra seca o tapar boquetes "portillos" hechos en paredes antiguas que se han caído por el paso del tiempo, por escorrentías o incluso por el propio ganado.

Cuenta a Efeagro que lleva casi seis años en estas fincas pero antes ya se dedicó a ello con familiares que le enseñaron a construir en piedra seca y todo ello, apunta, añadiendo dosis de auto-enseñanza.

Juan José Torralbo colocando una piedra para tapar un "portillo" en una pared de piedra seca ubicada en una finca de la comarca de Los Pedroches (Córdoba). Efeagro/J.J.T.

Avisa de que manejar piedra requiere su técnica porque para levantar una pared hace falta no sólo saber las formas más idóneas para cada parte del muro, sino también el tipo de terreno en el que se construye para conseguir que perdure en el tiempo y no se caiga, según explica.

No hay muchos jóvenes en la zona trabajando en esta labor, pero anima a dedicarse profesionalmente a ello y lamenta que haya momentos de "boom" -tras épocas de escorrentías en las que se generan más "portillos"- en los que llegan más "paereros" no profesionalizados para, al poco tiempo, dejar este cometido.

La construcción en piedra seca se convierte así en un legado centenario perteneciente a un patrimonio de la Humanidad que todavía tiene utilidad para la agricultura y la ganadería.

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